La capital tuvo un día más tranquilo, pero con focos en Lérez, Cerponzóns, Vilar y A Canicouva Caldas y Ponte Caldelas vivieron una jornada negra y la AP-9 tuvo que volver a ser cortada
09 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?n el sexto día de lucha contra el fuego, los servicios municipales que se ocupan de proteger el perímetro de la capital pontevedresa afirmaron vivir una jornada algo más tranquila. Aún así, los bomberos se emplearon en proteger, junto a los vecinos, viviendas en Castelo (Lérez), Vilar (Ponte Sampaio), Cerponzóns y A Canicouva. Sin embargo, la situación en la comarca fue ayer, si cabe, todavía más complicada. Caldas, Ponte Caldelas y Cotobade se llevaron la peor parte en una jornada en la que de nuevo hubo que cortar la autopista en dirección a Santiago a la altura de Carracedo (Caldas). Para evitar mayores complicaciones de tráfico, Fomento tuvo que levantar el peaje de la AP-9 entre Santiago y Vigo. A ello hay que unir otro corte, el de la carretera que une Soutomaior con Ponte Caldelas, también por la tarde, por el desprendimiento de un talud. El delegado provincial de Medio Rural, Gonzalo Constenla, había anunciado horas antes que los esfuerzos se redoblarían en la jornada de ayer para intentar controlar el frente que acecha Pontevedra desde Ponte Caldelas. Anunció la llegada de bomberos de Portugal, otra veintena de Castilla-León y 35 de Alicante, estos últimos refuerzos que esperaban a última hora como agua de mayo los efectivos del Concello de Pontevedra, después de varios días sin descanso. Sin embargo, la situación sólo pareció apaciguarse en cierta medida en el perímetro de la capital. Aún así, la peor parte la llevaron A Canicouva y Ponte Sampaio, donde los vecinos siguen desvelados. Por la mañana había tres focos en ambas zonas: un frente avanzaba hacia el monte de As Paredes, otro lo hacía en dirección a Figueirido y el tercero avanzaba rodeando Vilar. Fueron controlados a media tarde en el monte de Cacheiro, en Figueirido, aunque el de Vilar siguió agravándose. A última hora vecinos de la zona señalaban que las llamas se estaban cebando en la carballeira de este lugar y se mostraban preocupados por las columnas de humo que se divisaban en Xustáns (Ponte Caldelas). En mitad de las casas En A Canicouva, Cerponzóns y Vilar hubo riesgo para algunas viviendas. En el caso de Cerponzóns, según los bomberos, el fuego se coló en mitad de un núcleo de casas. Los efectivos actuaron también en Pontillón de Castro. Sin descanso siguen en Ponte Caldelas, con focos activos ayer en las parroquias de Tourón, Ínsua, Taboadelo y Xustáns. El corte del vial PO-244 se localizó en el lugar de Coveliño. Fue parcial y se dio paso alternativo por uno de los carriles. Hoy está previsto que maquinaria de la Xunta retire los restos de tierra desprendidos.