Reportaje | Los hallazgos más extraños La Policía Local vació en la mañana de ayer su almacén de artículos abandonados. Ropa interior, velas negras o una silla de ruedas están entre los más curiosos
20 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?espués de más de dos años de oportunidades para encontrar dueño, cientos de aparatos de la oficina de objetos perdidos se consideran oficialmente abandonados. A esta conclusión han llegado los policías locales que, durante la mañana de ayer, cargaban las furgonetas con los objetos más singulares. Desde carritos de bebé, equipos hi-fi, ropa interior femenina, una silla de ruedas y hasta una pulidora industrial, entre otros aparatos más comunes. «Solamente se tira lo que no tiene valor y no hay forma de identificar al dueño» afirma Manuel Omil, portavoz del cuerpo. El resto de los artículos permanecen en el almacén a la espera de que algún dueño preocupado pase a recogerlos. La oficina de objetos perdidos se encarga ininterrumpidamente de recoger, archivar e identificar lo que llega a sus manos, ya sea porque lo ha entregado alguien o porque lo ha remitido otro organismo como Renfe o los servicios de limpieza de la ciudad. Los artículos que entran en la oficina se registran en un programa informático con los datos de quién lo encuentra y con el valor del hallazgo. En los casos en los que es posible identificar al propietario, es el momento de notificárselo, bien por vía postal, en un 75% de los casos, o por medio de una llamada telefónica, en menor medida. «En estos momentos todos están notificados», asegura Servando Rodríguez, encargado de la oficina policial. «Aunque, una vez comunicado, suelen tardar una semana o más en venir a recogerlos», asegura. La mayoría de las historias tienen final feliz. En el año 2005 se han entregado más del 60% de los 489 objetos encontrados. «Aunque todavía nos quedan muchas cosas de valor que están aquí desde los años ochenta», declara el encargado de la oficina municipal. Los enseres más valiosos permanecen guardados en las cajas fuertes del almacén. Desde 1999 se han registrado 2791 entradas en la oficina, la mayoría de las cuales «se han devuelto a sus dueños», según Manuel Omil. Recompensa La ley obliga a depositar los artículos encontrados en la oficina de objetos perdidos, pero la persona que lo hace tiene su recompensa, según lo establecido en el artículo 615 del Código Civil. Pasados dos años y un día de la entrega, el que haya depositado el hallazgo tiene derecho a quedarse con él o, en caso de que su dueño pase a recogerlo, le corresponde el 10% del valor del objeto. «Pero nadie lo cumple», afirma Omil. Entre los objetos de valor se cuentan varias pulseras y anillos de oro y plata. «No aparecen grandes cantidades de dinero, excepto un caso en el que entregaron 507 euros», declaró Rodríguez.