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La Voz

PONTEVEDRA

Praza da Ferrería Mientras el ex presidente del Celta Horacio Gómez daba el pistoletazo de salida a la exaltación del tintofemia, los motoristas degustaban las delicias que esconde Combarro

01 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Ayer no fue precisamente un día demasiado soleado. Además, hacía una brisilla que en ocasiones hacía recomendable ponerse esa rebequita tan propia del veraneo norteño. Pero un día de descanso playero no viene nada mal, sobre todo cuando toda la comarca bulle en fiestas, en muestras y en degustaciones de todo tipo. ?radición y actualidad Dos factores que han debido de tener en cuenta este año los organizadores de la Festa do Tintofemia, que como todos saben es la Asociación de Vecinos Santa María de Cela, que preside Moncha Couso. Tradición, porque se trata de una exaltación de este particular caldo que ya es histórica en esta parroquia de Bueu, y actualidad, porque qué mejor que en plena fiebre del Mundial contar como pregonero con una persona que ha sido un referente del fútbol gallego. Sí, aunque Horacio Gómez esté dedicado ahora a sus empresas y haya enterrado ya su breve pasado político, su nombre sigue vinculado al Celta. Y así lo hizo. Gómez pronunció un afectivo pregón y en la carpa instalada en el atrio de la iglesia de Santa María empezó la fiesta, que estuvo precedida de un concierto de la Banda de Música Artística de Bueu. Masiva concentración Pero mientras tanto, en otro punto de la comarca, en Marín, se producía una de las mayores concentraciones de moteros de los últimos años. Manuel Picón, presidente de Pontus Veteris tiene que estar más que satisfecho del inmenso poder de convocatoria que ha tenido en esta ocasión la concentración Villa de Marín. Todos los aficionados a las dos ruedas que se han sumado a darse un garbeo por esta zona se concentraron primero en Marín, pero luego se trasladaron a Combarro para degustar las delicias culinarias que esconde esta localidad. La juerga Un buen principio para el colofón de una noche que a priori se presentaba movidita. No en vano, los motoristas no sólo tenían preparada una exhibición a cargo de Paulho Martinho, con sus motos y su Ferrari, sino que después también estaba prevista una sesión disco, en las que por supuesto no iban a faltar las gogós, y para terminar una noche erótica con sorpresas para todos y todas. Hablando de sorpresas, seguro que quienes se la llevaron y muy agradable, por cierto, fueron Berta Lima Milla y Marta Méndez López, directora y jefa de estudios, respectivamente del colegio público de Campañó. Ambas, que han pasado a ese estatus que con el que todo trabajador sueña, el de la jubilación, fueron despedidas por sus compañeros y alumnos con una emotiva fiesta. Tras treinta años, se lo merecen.