¡A por ellos!

ALFONSO GONZÁLEZ

PONTEVEDRA

EN LA ONDA | O |

28 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

LA ELIMINACIÓN de España del Mundial de Alemania ha demostrado que en este país hay mucho eufórico y un número importante de ciudadanos que se ilusionan fácilmente. Todos los demás, los realistas, los amantes de la historia y los que dicen saber realmente de fútbol, ya se lo esperaban. Bien es cierto que algunos eufóricos, incluso desde los medios de comunicación, hicieron concebir falsas esperanzas a los aficionados por golear a Ucrania. Pero el «tiqui-taca» sólo fue una ilusión. Francia nos devolvió a la realidad: somos un país mediocre, cuando menos en fútbol, con unos jugadores excesivamente valorados social y económicamente. Lo dicen los resultados y nuestro currículum futbolero. Todo lo demás son disquisiciones filosóficas para crear ambiente y audiencias. ¿Y si el problema no fuera deportivo?; ¿y si la explicación a nuestros males fuera social y política? Cómo se explica entonces que hasta en Pontevedra algunos ciudadanos aplaudieran la eliminación de España para festejar el fracaso de los que supuestamente quisieron hacer patria con la selección. Hay quien analizó el Mundial como un intento político para presentar la nueva España: que mejor imagen que ver a Puyol junta Raúl o el niño Torres, con el apoyo de nuevos españoles como Pernía o Senna. Sin embargo la derrota abre de nuevo el abismo. Está claro que no somos un Estado centralista, pero tampoco federal. El miedo político a tomar decisiones nos ha convertido en un revoltijo autonómico, y visto así no extraña que España no funcione ni en el Mundial. Eso sí, esta vez perdimos con un nuevo estilo, tocando y tocando, pero con una eficacia similar a la de Ghana o Serbia-Montenegro. Pero no importa, nos queda la Eurocopa de Suiza y el Mundial de Suráfrica. Allí la vamos a liar, como siempre.