Pone en duda la representatividad de la coordinadora de afectados de Lantaño
21 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?l alcalde de Portas, Roberto Vázquez, se refirió ayer al conflicto que se vive en la localidad, especialmente en la parroquia de Lantaño, por el impacto de las obras del AVE. El regidor popular ofreció su versión sobre la reunión mantenida el pasado jueves, un encuentro tenso que acabó, según un portavoz de la coordinadora de afectados de Lantaño, con un ultimátum al Ministerio de Fomento. Si el 1 de marzo la Administración central no atiende las peticiones vecinales, se retomarán las movilizaciones para exigir la inmediata reposición de servicios. En concreto, se estudiará la convocatoria de una nueva manifestación -la primera fue el 11 de mayo del 2005- y se intentarán paralizar los trabajos. Vázquez Souto defendió la postura del Ayuntamiento en esta problemática y negó que la actitud municipal sea blanda: «Entiendo el cabreo y la desesperación de los vecinos, pero los avales los consiguió el Concello de Portas y los pozos están garantizados». Para el mandatario popular, el conflicto está «en vías de solución», aunque matizó que hay que ver qué pasa con el margen «considerable» dado a Fomento. Roberto Vázquez indicó que el acuerdo adoptado el jueves fue unánime y puso en duda la representatividad de la coordinadora de afectados. «La plataforma tiene mucho valor cuando están ellos, pero en la reunión nadie cuestionó la postura del Concello. Parece que en lugar de intentar solucionar el problema, lo que quieren es descalificar al Concello». Puente con Godos Sobre la reivindicación vecinal para que se construya un puente entre Lantaño y Godos (Caldas), Vázquez Souto apuntó que «no tiro la toalla»: «En eso estamos todos y habrá que implicar a las distintas Adminsitraciones». Fomento dejó claro en la carta remitida el 30 de diciembre al Ayuntamiento que el puente no es competencia de la Dirección General de Ferrocarriles y que no puede contemplarse en las obras contratadas, ya que tampoco se trata de reponer un servicio afectado por estos trabajos. El regidor señaló que si Fomento no construye los pozos domésticos que se secaron -casi cuarenta-, unos días después del 1 de marzo convocará a los vecinos y pedirá cuatro presupuestos para acometer la obras con los avales de las empresas constructoras. Según las cifras del alcalde, cada pozo tiene un coste de entre 2.400 y 3.000 euros. El aval específico para los pozos asciende a 72.000 euros.