Entrevista | Elena Estévez La regidora buenense deja este mes la dirección del organismo supramunicipal al tocarle el turno al Concello de Cangas. Admite que aún hay mucho por hacer
30 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?ompaginar la alcaldía de Bueu con la presidencia de la Mancomunidade do Morrazo no ha sido fácil en este último año. -¿Cómo valora este período en que le ha tocado dirigir este organismo supramunicipal? -La valoración siempre la asumes como algo positivo, por tener un nuevo cargo a mayores de ser alcaldesa y que te sirve para aprender más. Pero también admito que la Mancomunidade me ha supuesto más de un quebradero de cabeza y la desesperación a veces de que es como un túnel al que no le ves la salida. Hay que admitir fallos y hacer autocrítica. Los políticos de la comarca no debemos seguir usando la Mancomunidade para tirarnos los trastos, porque esto repercute en su imagen. Hemos llegado a un punto en que hablar de la Mancomunidade produce risa, por el descrédito que sufre. Creo que es un error que hay que corregir. -¿Tan mal están las cosas? -Todo el tema de la emergencia en la recogida de la basura, la falta de pago a Sogama, una tasa de basura que no cubre los gastos. Intentamos aprobar un presupuesto, porque el que teníamos está prorrogado desde hace tres años, y cuando llegas a la votación definitiva y la pierdes por un voto, en fin, te entristeces. Intenté que las cosas funcionasen, pero no ha sido posible. -¿Hay que replantearse la filosofía de este organismo comarcal? -Muchas veces los alcaldes de Bueu, Moaña y Cangas hablamos y comentamos que parece que para lo único que sirve la Mancomunidade es para hablar de deudas. La idea de partida era buena, pero muchas veces no hemos tenido la visión necesaria. Aquí, de entrada, en cuanto nos juntamos sólo hablamos de servicios en precario, de falta de liquidez. Causa cierta tristeza, que por no dar solvencia económica, sólo hablemos de basura y morosidad. -¿Han llegado a meditar seriamente en disolverla? -Muchas veces por cabreo. Cada uno tiene unos criterios políticos y en algún momento de enfado, sí que dices que sería mejor disolverla. Pero esta medida tiene unas consecuencias y todos tendríamos que asumir la deuda en una base proporcional. La solución no pasa por acabar la Mancomunidade. -¿El nuevo concurso de la recogida de la basura va a solucionar algo? -Servirá de mucho. Todo el proceso de adjudicación que se hizo con Urbaser, como los pliegos, condiciones, estudios económico financieros... Espero que alguna lección aprenderíamos para poder valorar el futuro pliego y que se prevean detalles que antes no se habían pensado. Como ya tenemo experiencia, algo valdrá. -¿Se pondrá como condición que la futura adjudicataria asuma la deuda pendiente y reconocida? -Aún es pronto para saberlo. -¿Cuándo se podría licitar este concurso? -Según los cálculos de la secretaria, parece que en un mes el Consello Consultivo nos puede contestar. Si la respuesta es positiva, entonces, esperamos que en febrero o en marzo ya estuviésemos trabajando en los pliegos. Sería lo ideal. -¿Qué hay que hacer para dar viabilidad a la Mancomunidade? -Yo creo que los Concellos, los alcaldes, y sobre todo las corporaciones en conjunto, deberíamos concienciarnos de que si somos parte de este organismo hay que pagar las aportaciones que nos corresponden a cada uno de nosotros. Falta dar este paso. Los Concellos asumismos nuestros gastos corrientes cada mes en los asuntos municipales, pero dejamos a un lado los comarcales. Eso engorda la deuda. Pagar las cuotas no será la solución mágica, pero será la mejor. Daría vida a este organismo y nos permitiría pensar si hablar de otros servicios y no sólo de la recogida de la basura.