?l segundo Juzgado de lo Mercantil de Pontevedra comenzó ayer a funcionar con los ecos aún recientes de la polémica que derivó de la decisión del Consejo General de Poder Judicial de ubicarlo en la capital. Tal dictamen provocó, primero, quejas y críticas desde distintos sectores profesionales y políticos de Vigo, que, posteriormente, fueron acompañadas de acciones judiciales que aún no han tenido respuesta alguna. Así, la Xunta de Galicia interpuso un recurso contencioso-administrativo contra la resolución del Poder Judicial en Tribunal Supremo, cuya sentencia podría demorarse meses o, incluso, años. El Gobierno tomó cartas en el asuntos y se comprometió a crear un tercer órgano judicial especializado en Mercantil en la ciudad olívica. Los profesionales pontevedre-ses siempre han defendido la conveniencia de que las dos salas estén en la capital, ya que sostienen que redundará en beneficio de la justicia. Apuntan a que los magistrados de los dos juzgados podrán unificar criterios más fácilmente a que si estuvieran en localidades separadas y sustituirse entre sí si llega el caso.