EN LA ONDA | O |
25 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.LOS SINDICATOS agrarios y el gobierno central reanudan el lunes las negociaciones buscando ayudas ante la subida de los combustibles. «Fuentes bien informadas» aseguran que habrá acuerdo, salvo que Pedro Solbes se meta en medio. Las tractoradas previstas para el miércoles se quedarían pues en una romántica amenaza. Sin embargo, la estrategia sindical podría afectar a la negociación. En Galicia, los de Unions Agrarias están mosqueados con los del Sindicato Labrego Galego. Dicen que los nacionalistas quieren movilizarse a toda costa contra el gobierno central para que en el futuro su conselleiro do Medio Rural no se vea salpicado por protestas do noso agro. Por su parte, los del sindicato labrego acusan a Unións Agrarias de buscar un acuerdo a toda costa para que no haya protestas contra el PSOE. Ya ven, pensando siempre en el agricultor. También hay malestar en los autobuses. Hace días, empresarios gallegos se reunieron en la Xunta con los nuevos responsables de Transportes, para quejarse una vez más de Monbús. Acusaron a Raúl López de todos los males que tiene el sector y pidieron que en la nueva era política se rompan los favoritismos y apoyos que tuvo el lucense en las anteriores. Sin embargo, las buenas palabras no les tranquilizaron. Temen que la larga sombra de López y sus múltiples tentáculos impidan los cambios. Mientras tanto, los usuarios deberán seguir reclamando por incumplimientos de horarios y cambios de líneas. Es el caso de unos trabajadores de la Universidad de Vigo que, molestos con Monbús, contrataron a otra empresa para ir al trabajo desde Pontevedra; pero los tribunales se lo prohiben porque la concesión la tiene Raúl López. ¿Importa la calidad del servicio?, ¿Existe el libre mercado?