En directo | En Meiro no saben qué hacer para espantar a los animales Los destrozos causados por los cerdos salvajes en los campos de maíz desalientan a los propietarios en su empeño de mantener cultivos en las fincas de la aldea
18 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?os vecinos de Meiro están desesperados. Ningún método es válido este verano para espantar a los jabalíes y evitar así los cuantiosos daños que estos animales causan en los campos de maíz de la aldea buenense, con una puntualidad suiza cada julio y agosto. Emilia Currás muestra desolada su finca. Las cañas del maíz se alzan altas en los aledaños de la parcela. Hasta aquí parece que la finca ha sido respetada. Pero al entrar entre las cañas, las huellas del paso del jabalí son evidentes: dos enormes claros con varas tiradas por los suelos y las espigas destrozadas antes de que llegasen a su madurez. El jabalí llegó hace una semana a esta finca. Su dueña ya sabía que los cerdos salvajes estaban merodeando por la aldea desde finales de julio. Paula Cerviño, otra vecina, fue una de las primeras en recibir la visita de tan indeseados huéspedes. «Viñeron ás cinco da mañá, porque sentimos aos cans, pero xa non había nada que facer e destrozaron toda a finca», apuntó. Por su parte, Currás intentó eludir la catástrofe agrícola que se le avecinaba con todo tipo de pruebas. Ella misma lo explicaba así ayer: «Eu xa non sei que poñerlle. Tiven velas ata que a ameaza de vento fixo que as retirara. Teño una tarabela, pero sen vento non funciona. Púxenlle cinta ao redor, trapos, chinchos podres, pelo da peluquería para que cheirasen a home e fuxiran... Pero non servíu de nada». Parcelas a monte Victoria Martínez, presidenta de la asociación cultural de Meiro, que todos los años organiza la Festa do Millo Corvo, manifestó que los vecinos estaban «desmoralizados». Martínez incidió en que cada año son menos los afectados que quieren arriesgarse a plantar maíz en sus fincas en Meiro. «En Hermelo todo está a monte e xa non se traballa, porque a xente di que só parece que prantan para engordar aos xabarís», puntualizó. Las dos fincas donde la organización ha plantado el millo corvo, producto imprescindible de la fiesta gastronómica, también fueron visitadas por los jabalíes, aunque los daños, por ahora, no han sido tan grandes como en otras parcelas. Hoy una delegación vecinal pedirá una entrevista con los responsables de Medio Ambiente en Pontevedra. Quieren que al menos evalúen y paguen los daños. Pero no son optimistas. La dirigente vecinal aclaró: «Isto é como un xogo da pelota. A Xunta di que son os do tecor o que teñen que pagar e eles que a Xunta, e así os veciños non recibimos nada».