«Si no existe enseñanza del jazz, no existirán músicos»

Ramón Satoló PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

En dos minutos | Paco Charlín El gallego concibió para el festival pontevedrés un proyecto musical junto a reconocidos jazzistas norteamericanos

21 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Tres de los músicos de jazz más destacados de Nueva York, Jonathan Kreigsberg (guitarra), Jaleel Shaw (saxo alto) y Donald Edwards (batería) tenían una cita anoche con el gallego Paco Charlín (contrabajo) en un concierto en el Teatro Principal. El nombre de la banda: The Ultimate Jazz Earth-Tet. El proyecto fue concebido especialmente para esta nueva edición del Festival de Jazz de Pontevedra, con la intención de sentar las bases de los nuevos sonidos que se están haciendo en Galicia. Algo así como una internacionalización de la música hecha por gallegos. Charlín se mostró entusiasmado por el resurgir del género que se está produciendo en todo el mundo. «La clave -explica- de esta situción se encuentra en el aumento de los seminarios donde se puede aprender jazz porque, si no existe enseñanza, no existirán músicos». Hoy en día parece que la formación musical se ha convertido en el eje del jazz. Una sentencia no tan obvia si tenemos en cuenta que las leyendas sobre sus gigantes siempre nos habían acostumbrado a una realidad de músicos autodidactas, orígenes humildes y vidas llevadas hasta el límite. Recordemos a Dizzy Gillespie y a Charlie Parker tocando juntos en los años cuarenta. Parker murió a los 35 años de un infarto después de una existencia marcada por su adicción a las drogas y al alcohol y, Dizzy, recibe el mote por su espíritu alocado. Charlín discrepa sobre esta visión y afirma que «esta imagen es producto de la industria para vender más discos». Aunque reconoce que el mejor jazz, «el fuego, se produce en el underground de Nueva York» al margen de las normas.