?ese a que en los últimos tiempos parece empezar a cuajar cierta cultura del peatón, Pontevedra sigue teniendo un número de atropellos elevado año tras año. La cifra, con todo, va reduciéndose: si en el año 2003 fueron 47 las personas alcanzadas por un coche, en el 2004 los afectados se redujeron a 44. Según datos de la Policía Local, las calles peatonales, en las que el tránsito de vehículos a motor es mínimo, quedan bastante preservadas de sucesos de este tipo, y su número es muy marginal. El año pasado sólo se registró un atropello con herido leve. Lo curioso es que el accidente se produjo en un lugar bastante inverosímil, en la rúa Isabel II, en pleno casco histórico, una calle repleta de bares a la que habitualmente pocos más coches acceden que las furgonetas de reparto. En el 2003 no hubo que lamentar ningún atropello en los viales en los que se ha prohibido el tránsito habitual de vehículos. Semipeatonales En cuanto a las calles semipeatonales, el exceso de confianza es, según la Policía Local, en principal de los problemas: en el 2004 hubo dos atropellados, uno en Riestra y otro en Sagasta. El resto de los accidentes se produjeron en lugares bastante más transitados. Calles como Rosalía de Castro (tres), Eduardo Pondal (dos), Alcalde Hevia, Montero Ríos en Estribela, avenida de Buenos Aires, avenida de Compostela, Casimiro Gómez, Conde de Bugallal, Eiriña, Juan Carlos I, Loureiro Crespo, Montecelo, Reina Victoria, San Antoniño, avenida da Coruña (dos afectados en el mismo accidente), Fernández Ladreda, Otero Pedrayo, San Antoniño, Uxío Novoneyra y A Estrada estuvieron entre las localizaciones de los sucesos.