La reforma de la ley de suelo facilita la creación de este servicio en terrenos rústicos Los pontevedreses que optan por incineración recurren ahora a Vigo y Ourense
02 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?? reciente ???orma de la Lei de Ordenación Urbanística y Protección del Medio Rural facilitará el viejo proyecto de instalación de un tanatorio-crematorio detrás del cementerio de San Mauro, un servicio del que carece la ciudad. Los pontevedreses que optan por la incineración tienen que recurrir a empresas de Vigo o de Ourense, como puntos más cercanos para disponer de este servicio, cada vez más demandado. La empresa funeraria Sempsa es la promotora de esta instalación y la comisión municipal de Urbanismo fijó ayer las condiciones para la concesión de la licencia solicitada. Esta firma ya planteó el proyecto en el 2003 y, según explicó el concejal César Mosquera, quedó parado porque tal como estaba la anterior ley de suelo era prácticamente inviable al tratarse de suelo rústico. La normativa sólo permitía en este tipo de suelo aquellos equipamientos que no pudieran instalarse en otro sitio. En cambio, con la modificación legislativa que acaba de entrar en vigor tiene vía libre con la necesaria presentación por parte de la empresa de un plan de dotaciones y la autorización previa de Urbanismo de la Xunta. La parcela donde se pretende ubicar tiene una superficie de 5.000 metros y está situada hacia la parte sur del cementerio de San Mauro, entre éste y las naves de Fenosa, y la nueva edificación tendría acceso a través de un nuevo vial previsto en el PGOU que conectaría la rúa do Camposanto y la carretera de Ponte Caldelas. El Concello comparte con la empresa la necesidad de crear este crematorio en la ciudad. En Pontevedra hay actualmente dos tanatorios funcionando, uno en Montecelo y otro en San Mauro, pero ninguno de ellos dispone de servicio de incineración. Cuando se hizo la primera ampliación del cementerio de San Mauro, que va por su cuarta fase, se reservó una parcela para la posible instalación de un crematorio a promover por las distintas empresas funerarias implantadas en la ciudad, pero finalmente no se pusieron de acuerdo y el proyecto sigue siendo una asignatura pendiente. El Ayuntamiento de Pontevedra siempre descartó la financiación con fondos públicos de este equipamiento y Mosquera insistió ayer que no tendría mucho sentido si lo resuelve la iniciativa privada.