Entrevista | Cándido Conde-Pumpido Tourón
22 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Cándido Conde-Pumpido asegura estar en un cargo «en el que se acumulan muchas tensiones». -La verdad es que sí -explica-, porque la Fiscalía ejercita las acciones penales contra toda clase de delincuencia, desde el terrorismo o la droga, hasta la violencia doméstica. Y la función del fiscal general coordinando el funcionamiento de todas las fiscalías de España y al mismo tiempo protegiendo los derechos de los perjudicados y de las víctimas, es ajetreada. -¿Está su cargo excesivamente politizado? ¿Es el fiscal general el brazo ejecutor del Gobierno? -Yo creo que no. El fiscal está regido por el principio de imparcialidad, como recoge la Constitución, y también por su obligación de respetar en todo momento la legalidad. En mi caso soy un magistrado que lleva treinta años ejerciendo la función de juzgar, y por lo tanto me he acostumbrado a ser imparcial. -¿Es el terrorismo internacional el delito que más le preocupa ahora mismo? -Sí. En este momento nos preocupa de una manera especial el terrorismo. Como sabe, los resultados de la lucha contra ETA son bastante satisfactorios. Podemos ser moderadamente optimistas porque hay un número de detenciones importante y ha bajado el número de atentados y de víctimas, pero sin embargo cambiamos a otro terrorismo distinto y distante del de ETA. Este nuevo terrorismo nos obliga a mejorar nuestro procedimiento de actuación y sobre todo a mejorar las relaciones y la cooperación internacional. -¿Tenemos un engranaje judicial adecuado o se encuentran ustedes con dificultades para investigar este tipo de redes? -Estamos potenciando la conexión internacional. En el ámbito de la UE existe un organismo en el se cooperan las fiscalías de todos los países miembros. Y por otra parte, la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que es una de las primeras en Europa que se especializó en terrorismo y tiene una larga experiencia, ha establecido equipos de trabajo con los franceses, con los marroquíes y con los norteamericanos. -¿Cree usted que después de la investigación judicial conoceremos realmente toda la trama de los atentados del 11-M? -Conoceremos la parte más relevante. Siempre digo que el terrorismo islámico es como un monstruo de cien cabezas, aunque cortemos un buen número de ellas puede quedar todavía alguna. Pero gracias a la labor de las fuerzas de seguridad y del juez Del Olmo, podremos despejar un buen número de incógnitas. -¿Y con el Yak 42? -La Fiscalía mostró su apoyo a las víctimas instando la apertura de la investigación. Estimábamos que era conveniente que un juez imparcial investigase lo que había ocurrido, sin pronunciarnos sobre las responsabilidades. -¿Cuáles son sus objetivos al frente de la fiscalía? -La modernización y el reforzamiento del Ministerio Fiscal como institución, lo que lleva implícito reforzar la legalidad en general. -¿Habrá muchos cambios en el organigrama? -Los cambios van en la línea de potenciar la especialización y crear fiscales delegados para los temas más relevantes. Por ejemplo, la violencia de género. -En España se recela de la Justicia. Se dice que es lenta, que llega tarde y que no todos somos iguales ante los tribunales. ¿Hay un doble rasero? -Desde la perspectiva de la Justicia, no: todos tenemos los mismos derechos. Desde la perspectiva de la sociedad, es indudable que no todos somos iguales y que algunos pueden disponer de más medios para hacer frente a los problemas judiciales. Pero la voluntad de la Justicia es tratar a todos los ciudadanos por igual. Hay que tener confianza en la Justicia; si no, no se va a obtener.