El sindicato reúne a sus delegados del sector minerometalúrgico en Galicia La central invita a reflexionar sobre la repercusión de las elecciones europeas
05 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l sindicato Comisiones Obreras (CC. OO.) inició ayer en Marín unas jornadas en las que durante tres días se analizarán los efectos negativos de la globalización y el papel de las organizaciones internacionales para poner coto a lo que la central definió como el último eslabón del capitalismo y de las doctrinas liberales. Estas jornadas están exclusivamente dirigidas a los delegados gallegos del sector de la minerometalurgia, que engloba las principales empresas del país, las más afectadas, según CC. OO., por las deslocalizaciones y la externalización de la producción derivadas de una globalización que, a su juicio, debe democratizarse. Esteban Vázquez, secretario general de la federación gallega minerometalúrgica, y Ramón Gorriz, responsable de política industrial de la citada federación a nivel confederal, fueron algunos de los ponentes que intervinieron ayer. En sus intervenciones, ahondaron sobre el funcionamiento, los objetivos y las políticas que deben desarrollar organismos internacionales, como la ONU o el Fondo Monetario Internacional. También se analizaron las tendencias tras el 11 de septiembre; los recortes de los derechos sociales; la discriminación que sufren mujeres, niños o inmigrantes; el auge de las finanzas; o la crisis que, en su opinión, sufre el Estado de bienestar. Modelo social europeo Según señaló Esteban Vázquez, la sociedad se encuentra ahora en un momento crucial, ya que coinciden tres hechos de gran trascendencia: la ampliación de la UE -formada ahora por 25 estados-, la más que probable aprobación de la Constitución europea y las elecciones al Parlamento, una cita que definió como «el primer camino para corregir esta mala globalización, dotando al Parlamento de una ideología de izquierdas que ponga freno» al mercado del gran capital. «La sociedad civil -añadió, por su parte, Ramón Gorriz- debe participar, como dice Saramago, para evitar que los gobiernos se conviertan en los comisarios de los bancos». No obstante, el ponente puntualizó que desde Comisiones no se propugnan políticas intervencionistas, que consideran una mala alternativa, sino políticas comunes para el conjunto industrial de Europa. «El estado del bienestar y el modelo social europeo, son factores claves», precisó, tras agregar que debe ser la política la que «embride» la economía para que el mercado deje de dictar las reglas a la sociedad.