?a Audiencia Provincial suspendió ayer el juicio por la declaración de ruina del edificio de la librería Seoane, debido a la renuncia del abogado de la acusación particular. El representante legal de los propietarios del establecimiento imputaba a Ermitas F. M., la propietaria del local donde estaba ubicado el negocio, y al anterior arquitecto municipal Juan Manuel Padín Sánchez, un delito de estafa y otro de falsedad, respectivamente, por fraude procesal. En este sentido, la acusación particular -el fiscal no presentó cargos- entendía que la declaración de ruina del inmueble fue dictada cuando tal situación no existía. A este respecto, sostenía que las deficiencias encontradas en el local podrían haber sido fácilmente subsanables si se hubieran realizado obras en el momento adecuado. Fuentes próximas al caso indicaron ayer que debido a la situación de quiebra técnica de la librería corresponde ahora al comisario y al depositario de la sociedad, nombrados por el juez, decidir si continúan o no con el proceso. Las mismas fuentes añadieron que posiblemente se conozca la decisión en los próximos días. El ex abogado que ejercía la acusación particular reconoció ayer que decidió dejar el caso ya que prácticamente no existía comunicación con su cliente.