?a Asociación de Vecinos de O Vao volvió a reiterar esta semana su convencimiento de que el realojo del colectivo gitano en bloques de viviendas no resolverá el otro problema endémico del poblado: el trapicheo de drogas. En este sentido, su presidenta, Carmen Esperón, asegura que estas construcciones formarán un «gueto» desde el que se consolidará el desarrollo de esta actividad ilícita. Ayer, el alcalde, el nacionalista Luciano Sobral, reconoció que el gobierno local «nunca dixo que a nosa proposta fora a solucionar os problemas do Vao ó cen por cen». No obstante, confía en que el realojo de los gitanos permitirá una mayor vigilancia policial en la zona. Al mismo tiempo, criticó que desde la asociación nunca se han dado alternativas al acuerdo adoptado unánimemente en el Concello «e que respaldan o 95% dos veciños». «A pesares das súas maniobras, imos seguir nesta liña, que cremos correcta», insistió.