La marea roja empieza a remitir en los polígonos bateeiros de la ría

Marcos Gago Otero
Marcos Gago PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Pesca abrió la semana pasada el reparqueo de Tambo y parte de las bateas de Aldán Bueu es la zona de la provincia donde persisten los niveles de toxicidad más altos

19 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?a presencia de toxina DSP -diarreica- en los polígonos de mejillón de la ría de Pontevedra empieza a decrecer. Los resultados de las pruebas realizadas por el Centro de Control do Medio Mariño de Vilaxoán, dependiente de la Consellería de Pesca, han permitido la apertura el pasado fin de semana de uno de los polígonos de la ensenada de Aldán, en la boca de la ría. El reinicio inminente de la actividad en el resto de las bateas canguesas implicará que, siguiendo el ciclo natural de regeneración de las aguas de la ría, poco tiempo después podrán empezar a abrirse los polígonos de Portonovo. Esta apertura podría tener lugar a finales de este mes o en febrero. El director del Centro de Control do Medio Mariño, Juan Maneiro, manifestó ayer que, en una escala de menor a mayor toxicidad, los conjuntos bateeiros de la ría se sitúan en este orden: Aldán, Portonovo y Bueu. El problema en la ensenada buenense se encuentra en la fuerte oscilación de los niveles de toxina en las cuerdas del mejillón. Los moluscos que están en la parte inferior de las cuerdas tiene unos niveles que superan el mínimo permitido, mientras que los mejillones de la zona superior de las cuerdas ya se encuentran casi totalmente limpios de DSP, según fuentes de los bateeiros buenenses. El sector espera con impaciencia la finalización de este episodio tóxico que empezó hace varios meses y que ha causado graves trastornos a los bateeiros a la hora de poder comercializar su producto. De hecho, esta última marea roja obligó también a tener cerradas, durante gran parte de esta crisis natural, el reparqueo de Tambo. Este último es un grupo de bateas de reserva, a donde se traslada el mejillón procedente de otros polígonos afectados para su depuración en aguas habitualmente más libres de marea roja que el resto de la ría. Varios meses de cierre En la actualidad, la marea roja persiste fundamentalmente en la ría de Pontevedra. Pesca autorizó la actividad comercial en los polígonos de Muros a principios de este mes. Hace menos de dos semanas se levantó la veda sobre las bateas de gran parte de Vigo y de Arousa. Los científicos no conocen exactamente la causa por la que la marea roja dura más en las aguas interiores del sur de la ría de Pontevedra que en el resto de las Rías Baixas. Una de las razones que se aventuran relaciona la persistencia de la toxina con la dificultad de regenerar las aguas de la ría entre cabo Udra y el Lérez. Las estadísticas de Pesca reflejan que los polígonos de la ría de Pontevedra sufren un cierre anual de su actividad que oscila entre los seis meses del año 2002 y los diez del 2000.