Análisis | Datos electorales de las centrales CC.???OO. y CIG no se ponen de acuerdo sobre 40 delegados y discrepan acerca de los resultados en diez municipios, entre ellos, Poio, Pontevedra, Lalín y Marín
17 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Hacía tiempo que en Pontevedra no se recordaba una batalla dialéctica como la abierta esta semana entre CC.???OO. y CIG a cuenta de las elecciones sindicales. Palabras como «golpistas» o «cacos» formaron parte de este intercambio de lindezas que viene precedido de un largo período en el que las dos organizaciones se han sentido agraviadas la una por la otra. Cuatro años de batalla para conseguir una mayor influencia en el mundo de la empresa y de las administraciones -desde comienzos del año 2000 hasta finales del 2003- no han hecho sino agrandar la gran fosa que separa a la CIG y a CC.???OO. en Pontevedra, y que amenaza con dar al traste con cualquier intento de celebrar un 1 de mayo unitario. Las dos organizaciones se acusan de haber recibido favores políticos. Desde la central liderada por Fidalgo se cree que detrás de los éxitos de la CIG está el BNG -en especial la UPG- y políticos como el alcalde de Pontevedra, Miguel Fernández Lores y el primer teniente de alcalde, César Mosquera. Desde la central nacionalista se asegura que CC.???OO ha recibido apoyo de un sector de la patronal -especialmente en la construcción- así como del PP, tras ir de la mano de políticos como Xosé Cuíña y Rafael Louzán. Marcador ajustado Las cifras facilitadas por ambas centrales para proclamarse vencedoras de las elecciones en Pontevedra, Umia, Deza y Tabeirós revelan, sin embargo, una gran igualdad y explican, en cierta forma, la facilidad con que se prendió la chispa que provocó la explosión dialéctica del miércoles y el jueves. Las dos centrales están de acuerdo en el resultado que corresponde a una y a otra en diez de los veinte municipios sobre los que ambas han ofrecido cifras. Pero discrepan en otros diez concellos a la hora de atribuir 40 delegados, entre ellos, Poio, Pontevedra, Marín y Lalín, los más poblados de la zona junto con A Estrada. Las mayores discrepancias se centran en Poio -un concello bajo vigilancia de CC.???OO por tener alcalde nacionalista- en el que la CIG atribuye sus buenos resultados a su penetración en Froiz. Según los datos de la central nacionalista, habría obtenido 27 delegados por 22 de CC. ??OO. Según esta última, la diferencia en favor de su competidora sería de 29 a 11. Si en Poio se disputa la atribución de 13 delegados, en Pontevedra -el municipio con mayor número de representantes sindicales- sólo hay discrepancias sobre 7. En Lalín, donde la CIG acusa a CC.???OO. de ir de la mano del PP para desbancar a UGT, las diferencias se reducen a 6 delegados, la misma que en Marín. No obstante, en este último municipio la bronca es por 28 preavisos dados para febrero en el sector de mar por Comisiones Obreras y que no entran en el período oficial de cómputo 2000-2003. En otros seis municipios -Barro, Cuntis, Dozón, A Estrada, Silleda y Vilaboa- la diferencias son mínimas, sólo uno o dos representantes. Entre los concellos en que hay acuerdo figuran Cotobade, Ponte Caldelas y Soutomaior.