LOURIZÁN
03 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El 21 de febrero del año pasado, agentes de la policía nacional de Pontevedra se desplazaron a la parroquia de Lourizán para detener a Roberto González Moledo, de 26 años. Al parecer, horas antes, el joven habían intentado agredir sexualmente a una vecina, guardia jurado de un centro comercial. Todo parece indicar que el arrestado, sobre las 2 de la madrugada, interceptó el vehículo de la víctima y con un martillo rompió la ventanilla del conductor. Acto seguido, aparentemente, empleó un cuchillo para intimidar a la muchacha, aunque no pudo consumar la agresión dada la resistencia ofrecida por la mujer. Actualmente, González Moledo está recluido en la prisión de A Lama. ?ntre enero y diciembre del 2003, la provincia de Pontevedra registró un total de 75 denuncias relativas a delitos contra la libertad e indemnidad sexual, según se desprende de una estadística del Ministerio del Interior. A pesar de que el número pudiera parecer muy alto, lo cierto es que es la cifra más baja de los últimos siete años -en 1997 se cuantificaron 117 sucesos de estas características-. Fuentes policiales resaltaron el hecho de que, con respecto al 2002, los 75 casos del año pasado suponen un descenso de casi el 48% de la delincuencia relacionada con la libertad sexual de las personas. En este sentido, añadieron que, en el 2002, se tuvo conocimiento de un total de 143 agresiones sexuales en la provincia, de las que 113 fueron esclarecidas. Por otro lado, la estadística del 2003 viene a confirmar la reducción paulatina de estos delitos en Pontevedra. Así, desde que en el 2001 se alcanzó el techo de 152 denuncias -17 más que el año anterior-, los sucesos de índole sexual han experimentado una clara disminución, ya no sólo a nivel de las Rías Baixas, sino también en el resto de Galicia. De este modo, en A Coruña se pasó de 132 denuncias en el 2002 a las 70 del 2003; en Lugo, de 33 a 28; y en Ourense, de 24 a 22 casos conocidos por las fuerzas del orden. La misma estadística de Interior, no obstante, alerta de un trágico dato: las muertes como consecuencia de la violencia de género aumentaron significativamente en la provincia. Así, si en Pontevedra se produjo un homicidio de estas características en el 2002, una año después está cifra se duplicó, según recoge la Administración. A nivel gallego, también Ourense experimentó un incremento de estos sucesos -una muerte en el 2002 frente a tres del 2003-, mientras que A Coruña y Lugo registraron menos casos. De hecho, las fuerzas del orden de la segunda de estas dos provincias gallegas no tuvieron conocimiento de ningún homicidio por violencia doméstica a lo largo del año pasado.