Educación respeta los compromisos de Rajoy y aportará 9 de los 15 millones de la ampliación Pocas posibilidades de que los trabajos sean licitados y adjudicados antes de que concluya el año
03 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El nuevo Museo de Pontevedra estará concluido en el año 2005 o, a lo sumo, en el 2006, de acuerdo con la programación que maneja la Diputación Provincial. La financiación del edificio que va a construirse entre las calles Sierra, Arcos de San Bartolomé y Padre Amoedo ha quedado ya ultimada en un borrador del convenio y suma 15.255.405 euros (2.538 millones de pesetas). Lo más significativo de la financiación es el elevado grado de aportaciones que asume el Ministerio de Educación. Este departamento, que mantiene un compromiso con la ampliación desde que Mariano Rajoy estuvo al frente de la cartera, pondrá 9,1 millones (1.514 millones de pesetas). Por su parte, la Diputación financiará las obras con 4,3 millones de euros (715 millones de pesetas). Entre las dos instituciones sumarán 13, 4 millones de euros. La aportación de la Consellería de Cultura ha quedado establecida en 1,8 millones de euros (300 millones de pesetas), una cifra muy reducida en comparación con los compromisos de las restantes instituciones y con los grandes proyectos desarrollados por el departamento de Pérez Varela en otras ciudades. Ultimar detalles Un viaje del titular de la Diputación, Rafael Louzán, a Madrid sirvió para despejar el panorama financiero del proyecto. Ahora, el organismo provincial intenta licitarlo y adjudicarlo antes de terminar el año. No obstante, parece poco probable que lo consiga, debido a que los plazos son muy ajustados. Todavía es preciso publicar la convocatoria en el boletín de las comunidades europeas, así como en el BOE y el DOG, trámites que pueden llevar meses. En los próximos días podría firmarse un convenio entre las tres instituciones en el que figuraría la programación económica, que alcanza hasta el año 2006. No obstante, las obras podrían estar concluidas ya en el 2005, dado que en este tipo de proyectos es frecuente que la financiación se retrase hasta un año en relación con el plazo real en el que se ejecutan los trabajos.