Rajoy pisa su territorio

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

SONIA GONZÁLEZ

La primera jornada de campaña del vicepresidente en Pontevedra incluyó paseo, inauguración, reparto de propaganda en la calle y aperitivo en As Palmeras

13 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?legó, vio y si no venció fue porque las encuestas -que afirmó que contempla «con escepticismo»- no auguran buenas noticias para el PP en Pontevedra. El vicepresidente primero del Gobierno demostró ayer en su ciudad que su reino no es de este mundo. Al menos, no de esta circunscripción electoral. Como buen candidato a la sucesión de Aznar, los temas que maneja trascienden el ámbito local: que si por primera vez ETA no estará en unas elecciones, que si la reconstrucción de Irak, que si España cotiza al alza en Europa... Pero claro, estamos en campaña municipal y campaña municipal hizo, aunque quiso dejar claro que el acto que le traía a Pontevedra no era electoral: inaugurar la sede del PP local, aquella en la que el 4 de abril pasado explotó una bomba casera. Tras la bendición de rigor, las palabras del presidente local, Juan Luis Pedrosa, y la contestación protocolaria del propio Rajoy, éste tomó asiento y comenzó a hablar de la campaña. Al hilo del lema ¿Cómo ve los cambios que ha experimentado Pontevedra en estos cuatro años?, se le preguntó. «Yo nunca hubiera hecho de Pontevedra una ciudad cerrada -respondió-. Mi ideal es una ciudad abierta, dinámica, amplia y cómoda para el que vive en ella pero también para quien la visita». Vamos, que ni ensayando la pregunta y la respuesta hubiera quedado más al hilo del lema de la campaña de Teresa Pedrosa: Pontevedra, ciudad abierta. La propia candidata, siempre al lado del vicepresidente, así lo advirtió. También habló de la circunvalación, de los fondos europeos, del Plan Galicia -«llevo siete años en el Gobierno peleando por la autovía de Pontevedra a A Cañiza y por fin lo voy a conseguir»- o de la llegada del tren de alta velocidad. En este último caso, para contradecir al ministro de Fomento y confirmar que se está estudiando que el AVE entre por Ourense-Carballiño-Pontevedra-Vigo, y no siguiendo la carretera entre la capital de As Burgas y la ciudad olívica. «Es una opción más razonable que la idea original», sostuvo. Tras la inauguración y el encuentro con la prensa, Rajoy abandonó la sede local del PP para dar un paseo por la ciudad. En la calle repartió propaganda de Teresa Pedrosa y saludos a viejos conocidos y a viandantes anónimos. Tras un breve recorrido, el vicepresidente y su séquito se dirigieron a una de las terrazas más clásicas de Pontevedra, la del Blanco y Negro, en As Palmeras, para reponer fuerzas. Falta le va a hacer, pues todavía quedan diez largos días de campaña electoral.