La solución de dejar al descubierto los cimientos de la muralla en la calle Sierra es discutida por muchos, incluidos los comerciantes y vecinos de la zona. El empedrado medieval se integrará en el nuevo pavimento con varios escalones, formando una pequeña trinchera sin ningún tipo de protección, y temen que se convierta en una escombrera o, en el peor de los casos, en un objetivo de actos vandálicos. Los responsables municipales tampoco parecen absolutamente convencidos de que sea la mejor solución, pero el concejal de Urbanismo, César Mosquera, indicó que fue la única que aceptó Patrimonio. El edil explicó que el Concello planteó otras alternativas, como la de dejar tapada la muralla, pavimentar en continuo encima y dejar debidamente señalizado su trazado, quedando pendiente el proyecto de musealización hasta que se haga la segunda ampliación del Museo en el Antiguo Hogar. Otra posibilidad barajada en su día fue proteger los cimientos de la muralla medieval con un cristal que permitiera igualmente su visualización, pero se descartó por problemas de condensación.