?as Fuerzas Armadas tienen su propia Hermandad de Veteranos, un organismo que en la provincia presidía hasta ayer el general de brigada Enrique Cánovas Curvera. En un acto celebrado en el acuartelamiento de Figueirido y en presencia del presidente nacional del colectivo, José Colldefors Valcárcel, el militar cedió su cargo al coronel Manuel Casal Salom, quien elogió la Hermandad como entidad en la que los veteranos «encontraremos siempre amigos y compañeros, y en los momentos bajos podemos recurrir a ellos para buscar consejo». El coronel advirtió que los miembros de este colectivo no se sienten «retirados del juramento de valores que hicimos hace años». Y es que, como dicen, la veteranía es un grado. ?l arzobispo Pedro López Quintana es también, a pesar de sus 49 años, todo un veterano en el Vaticano, donde vivió y trabajó como uno de los hombres más cercanos al Papa. Pero no olvida sus inicios como catequista en la parroquia de San José de Pontevedra. Precisamente, el pasado domingo el futuro nuncio de Juan Pablo II en La India y Nepal regresó a la iglesia de Campolongo para oficiar una misa ante sus antiguos feligreses. Pero tanto trajín en sus vacaciones en la ciudad del Lérez le ha pasado factura, y la lesión de tobillo que venía arrastrando desde hace un mes se resintió el fin de semana, hasta el punto de que ayer no pudo acudir a otro compromiso, la misa del voto de San Sebastián en la basílica de Santa María. Hoy se someterá a diversas pruebas médicas para ver el alcance de la lesión. Desde aquí le deseamos una pronta recuperación. ?l empresario Magín Alfredo Froiz Planes se ha convertido en el último homenajeado por la también veterana Peña da Boina de Pontevedra (sobrepasa ya el medio siglo). Froiz Planes recibió su boina en la tradicional comida de «honra e louvanza» que se celebró el pasado domingo en el restaurante Mochi. Además, el colectivo le hizo entrega de la insignia de la peña y de un diploma acreditativo, que el empresario agradeció sonriente.