Esperando la gran mancha

La Voz M. S. F. | PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Bueu y Portonovo aguardaban ayer lo peor sin perder el humor

11 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Una ironía triste: en la lonja de Bueu, ahora convertida en un almacén de material para luchar contra el chapapote, aún queda una muestra de lo que allí se hacía antes de la marea negra del Prestige: en las columnas se apoyan varios paneles de una exposición, pagada por la Consellería de Pesca, sobre los recursos marinos de la ría. Aparecen retratados muchos de los lugares que, como la isla de Ons, son hoy poco más que piedras en medio de un mar de fuel. La amenaza de la llegada de la gran mancha marcó la jornada de ayer. En Ons, después de 25 días de preparación para el asalto y varios embarrancamientos, el ejército consiguió desembarcar un Hammer todoterreno. Los marinos de Portonovo combatieron dentro de la ría una mancha oleosa y extensa, con muy mala pinta. «Podía sorbela o Rajoy co bico», decían. Los de Bueu, hasta las cejas de petróleo, no perdían en humor: alguien colgó en la caseta de Protección Civil, junto a unas instrucciones para no envenenarse con el fuel, un Papá Noel con cara de satisfecho. Con información de Margos Gago y Christian Casares.