El experimento del rodaballo está promovido por la cooperativa Loita-Mar, formada por un grupo de profesionales del mar expulsados, tras la decisión del gobierno de Mohamed VI, de los caladeros de Marruecos. Será dirigido por el biólogo Andrés Pallares Méndez, quien acumula ya numerosas experiencias en Galicia en el campo de la acuicultura marina. La iniciativa acaba de recibir un apoyo directo de la Diputación con la concesión de una subvención de 12.000 euros (casi dos millones de pesetas) que ya fue informada favorablemente por la Comisión de Cultivos Marinos. El engorde de rodaballos forma parte de un plan más amplio para trabajar con mejillón, pulpo, vieira en distintas estructuras como longline , bateas y jaulas en las rías de Pontevedra. Aldán y Vigo. También se pretende avanzar en la comercialización e incluso en la transformación de productos, a fin de crear empleos para las familias afectadas por la expulsión de los caladeros marroquíes. La Dirección Xeral de Cultivos Marinos, por su parte, dio autorización temporal (3 años y posible prórroga de 2) el pasado mes de junio.