Márketing popular

|MERCEDES ESCAURIAZA|

PONTEVEDRA

03 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El márketing del populismo actúa de nuevo. Como en los mejores tiempos de la historia más rancia y recalcitrante, las calles se llenarán de banderolas y de músicos con trombón y platillos para inaugurar las grandes obras con las que nos obsequian nuestros políticos. Antes, a cambio de un pensamiento único, ahora, de votos. Hace justo un mes el PP se rodeaba otra vez de gaitas y de actores para celebrar que al fin veía la luz aquel viejo proyecto ferroviario nacido con la España de la dictadura de Primo de Rivera y culminado en la Galicia de Fraga. Ahora es el BNG el que hará del 9 de agosto, -por cierto, día de san Amor y Viator- una fecha memorable para los anales de esta ciudad que, intertextualizando el Galicia Calidade, nos deleitará precipitadamente con un gran espectáculo de agua, luz y color, al que podremos asistir ataviados de una visera con el anagrama Pontevedra Calidade Urbana. El márketing del hombre anuncio triunfará.