El Concello teme un cierre definitivo de la lonja para mermar el nuevo Mercado

E.L. PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

El gobierno local irá al contencioso si Pesca no atiende su recurso contra la clausura de la subasta

21 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El concejal Veiga Lage reconoció ayer el temor del gobierno local a que la Consellería de Pesca pretenda suprimir definitivamente la lonja de la Plaza de Abastos para «ensombrecer» el proyecto del nuevo Mercado de la calle Sierra, en el que la subasta de pescados y mariscos será potenciada con unas modernas instalaciones. En este sentido, entiende que el argumento utilizado para revocar la autorización de este centro de primera venta, por no remitir los datos de actividad, sería sólo una excusa. El edil confirmó que el Concello ya presentó el recurso contra la clausura de la lonja del mercado provisional y si no es atendido por la Consellería está dispuesto a plantear un contencioso-administrativo. El recurso se basa en la indefensión municipal en el procedimiento de revocación, al no dar trámite de audiencia al Ayuntamiento antes de la resolución. Además, alegó la imposibilidad de remisión de los datos de ventas y facturación, debido a que estaba incompleto el sistema informático instalado por la empresa contratada para tal fin por la Conselllería de Pesca. Veiga Lage confirmó que el software se instaló en el mercado en octubre pasado, pero faltaban las claves de acceso y la empresa no explicó a los funcionarios su funcionamiento. Aseguró que los informáticos no volvieron a dar señales de vida hasta mayo y fue entonces cuando reinstalaron el sistema pensando que se había borrado, que ahora está duplicado. Sin embargo, el edil inistió en que «seguimos sin poder transmitir porque a empresa non explicou todavía como funciona ese software»»». El gobierno local espera que la Xunta reconsidere su decisión y vuelva a autorizar la lonja, ya que su cierre plantea, más allá de un problema administrativo, «un conflicto social», según apuntó Lois Veiga. Subrayó que de ella viven muchas personas y es un servicio importante para el Mercado de Pontevedra. Por ello, el Concello estaría dispuesto a asumir una sanción de la Xunta, aunque no reconoce su responsabilidad. Veiga incidió en que el principal perjudicado no es el Ayuntamiento, sino los usuarios.