El carnaval ayuda a «torear» alcaldes

MARÍA CONDE PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

El pregonero invita a los pontevedreses a mantener la tradición del entroido a todas horas durante las fiestas

08 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El ex-ingeniero Enrique García Quintela confesó ayer uno de sus secretos para haber aguantado más de treinta años en el cargo. El pregonero del entroido aseguró que mantener el espíritu carnavalesco a lo largo del año le ayudó a «torear» a los ocho alcaldes «e a súa clase de tropa» con los que compartió trabajo durante su etapa como funcionario, por lo que animó a los pontevedreses a vivir el carnaval «na actividade cotiá». García Quintela leyó desde el balcón de Mugartegui un pregón ameno y lleno de recuerdos del entroido, entre los que destacó los bailes que celebraban en el Principal las sociedades pontevedresas. Quintela manifestó que esta fiesta -llamada «de primaveira» durante la Dictadura- le cautivó desde su llegada a la ciudad en 1963. «¡A de Cristo! ¡eu non mirara nada igual! -exclamó-. Pontevedreses e visitantes mergulláronse nunha catarse colectiva que para min foi ir de abraio en abraio, desde os bailes ata o chocolate con churros, xa entrado ó día» Así que en aquel mismo momento, Quintela tomó la decisión de hacerse «pontevedrés de adopción made in Ourense», y de mantener ese espíritu carnavalesco todo el año. «De non ser así ¿cómo ía estar trinta e cinco anos a torear corporación tras corporación municipal? ¡oito alcaldes e a súa clase de tropa!», añadió. Pero ni siquiera durante el entroido olvidaba sus quehaceres en el Concello. Así, recordó la «preocupación obsesiva» que le producían los bailes en el Principal. «Había que dar o visto e prace como enxeñeiro a aquel recinto que non reunía nin por aproximación as mínimas condicións de seguridade -explicó-. Os bailes se celebraban sobre unha tarima de madeira situada sobre as butacas do teatro. Caían papeliños, serpentinas, cigarros encendidos... Solución: agazapado baixo a tarima, cunha caixa de sifóns como extintor, apostábase un bombeiro, presto a sofocar calquera conato de lume».