MARTIÑO SUÁREZ CRÓNICA Escasez de viajeros y algún retraso en el estreno del nuevo apeadero
29 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.ren fantasma al apeadero Universidade-Pontevedra. Una única pasajera baja de los vagones que vienen de Santiago, y que llegan a las cuatro menos veinte de la tarde. Sorprendida ante la presencia de varios fotógrafos que quieren retratar el primer día fuerte de la parada, se dirige primero hacia el extremo sin salida de la plataforma. Confundida, da la vuelta y se escapa por la rampa agarrando con fuerza su carpeta. Nadie más deja el tren: junto a las ventanas, varios pasajeros, casi todos jóvenes, miran divertidos lo que que ocurre en el andén. El apeadero Universidade-Pontevedra empezó a funcionar el lunes, con cuatro paradas diarias en sentido A Coruña y tres en sentido Vigo, con refuerzo los viernes de curso escolar (14.19, 16.30 y 20.50). Debido a que el lunes era festivo para los estudiantes, ayer, martes, fue el primer día de funcionamiento regular de la nueva parada. La Xunta ha construido detrás de la fábrica de Tafisa, a la altura de un antiestético edificio de apartamentos, una plataforma de hormigón con una marquesina metálica pintada de azul que ya empieza a desprender sus primeros óxidos. Se pretende así mejorar el transporte público al campus, y hacer de la pasarela sobre el Lérez la puerta de entrada a la Universidad. «Alguno conozco que ha venido por la mañana en tren», explica un alumno de Forestais, que sabe de la existencia del apeadero gracias a los periódicos. No lo utilizará, dice, porque vive «en un piso en Pontevedra; me queda más cerca la estación de siempre». Desde el apeadero se escucha la megafonía de «la estación de siempre», que anuncia a las 16.20 la salida del tren de las 15.59. El grupito de periodistas que tanto ha alarmado a la viajera solitaria contempla con frustración cómo nadie se baja del convoy: el bus sigue ganando la partida.