El negocio sufrió un robo similar el pasado mes de septiembre
07 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.altaban escasos minutos para las seis de la tarde del pasado miércoles y todo hacia presagiar que iba a ser un día como otro cualquiera en el estanco situado en la calle Virgen del Camino de Pontevedra. Las ventas habían sido bastante buenas tal y como atestiguaban los más de 601,01 euros (100.000 pesetas) recogidos en caja. No obstante, la irrupción de un joven con la cabeza rapada desencadenó los acontecimientos. Sin mediar palabra se apoyó en un saliente del mostrador y saltó por encima de la mampara de cristal de seguridad que separa la zona de clientes de la de las mercancías. El ladrón, según manifestó ayer una responsable del establecimiento comercial, se dirigió directamente hacia el dinero, sin fijarse siquiera en las cajetillas de tabaco. «Lo cogió todo y se lo pasó a través de una ventanilla de la mampara a un compañero». La joven dependienta trató de impedir el robo, pero fue repelida, según su propia versión de lo ocurrido, de una patada. «Tengo que ir al hospital, ya que aún me duele», afirmó al mismo tiempo que mostraba indignada la zona presuntamente lesionada. Una vez consumado el atraco, el joven volvió a saltar por encima de la mampara de seguridad y salió corriendo por la puerta. En las inmediaciones, según valoraciones de fuentes próximas a la investigación, les esperaba un coche. Esta es la segunda vez en pocos meses que este estanco de la calle Virgen del Camino sufre un atraco de estas características. El pasado 11 de septiembre, mientras medio mundo asistía atónito al ataque terrorista de las Torres Gemelas de Nueva York, otro joven empleaba un modus operandi similar al del robo de este miércoles para asaltar este establecimiento comercial. «Era otra persona distinta, pero estoy convencida de que son un grupo de amigos que actúan juntos», manifestó la responsable del estanco. Según trascendió ayer, esta hipótesis también está siendo manejada por los investigadores del caso dadas las similitudes de los dos asaltos. Descripción física En ambos, el ladrón actuó a cara descubierta. Así, el individuo que asaltó este miércoles el estanco es una persona joven, de entre 17 y 18 años, de 1,7 metros de estatura, delgado y con la cabeza rapada. «Espero que sea mayor de edad para que así pueda ser juzgado sin beneficiarse de la Ley del Menor». La responsable de este establecimiento comercial descartó, en principio, que fuera gente de «ambientes marginales» o «con problemas de drogadicción», porque «las zapatillas de deporte que calzaba no eran nada baratas, pero nunca se sabe», concluyó.