Dos semanas sin matadero

MARCOS GAGO Corresponsal MARÍN.

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Los carniceros de Marín estudian iniciar una recogida de firmas para el restablecimiento del servicio Los carniceros de Marín y de Bueu, usuarios habituales del matadero de Mogor, aguardan con expectación la apertura de este servicio, a las dos semanas de que la Xunta hiciese entrar en vigor la suspensión temporal de su actividad. Los contactos mantenidos tanto con la Administración autonómica como con el Concello sólo han servido para aumentar su inquietud. Mogor, en las previsiones más optimistas, permanecerá cerrado hasta bien entrado el otoño. Mientras, los terneros de los carniceros de O Morrazo colapsan en algunas horas los servicios de mataderos próximos como Pontevedra.

20 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Un grupo de profesionales se plantea iniciar una recogida de firmas para forzar a las administraciones a la reapertura de la instalación marinense. Estos carniceros consideran que el apoyo ciudadano, con el que aseguran contar desde el principio, sería la herramienta más útil a la hora de que Xunta y Concello pongan fin a sus discrepancias y se produzca la deseada reapertura. Mientras la Consellería de Sanidade no decrete el reinicio de la actividad en Mogor, los carniceros de Marín y Bueu tienen que buscar otros mataderos. Esto conlleva un incremento en los gastos de la matanza, porque el desplazamiento a los nuevos lugares de sacrificio, a Pontevedra, Vilagarcía o incluso A Estrada son bastante mayores que a Mogor, donde también las tarifas eran más bajas. Además, en el matadero marinense, los carniceros podían llevarse el animal sacrificado el mismo día de la matanza. Ahora tienen que esperar a la jornada siguiente, y esto causó, en los primeros días, problemas de abastecimiento a sus mercados. Por su parte, la concejala de Sanidad de Marín, Rocío Rodríguez, afirmó recientemente que ha encargado un recurso a los servicios jurídicos del Concello. Este informe serviría para acudir a la vía contencioso administrativa si fuese necesario. Esta última medida podría retrasar durante muchos meses la reapertura del matadero de Mogor. La mayoría de los carniceros cree que estos recursos no son necesarios, si se consiguiese una negociación eficaz entre las administraciones local y autonómica. Estos profesionales consideran que aún se está a tiempo de que el Concello realice las mejoras infraestructurales mínimas, mientras que confían en que la Xunta pueda tener un poco más de paciencia con Marín, como por ejemplo la tiene con Nigrán.