Concluido el acto de la Casa da Cultura, y tras un paseo por el nuevo vial que comunica los lugares de Paradivas y Reirís aprovechando el muro de la presa, la comitiva del conselleiro se desplazó a Caldas. Allí mantuvo un encuentro con el portavoz de los propietarios de la margen izquierda del Umia afectados por las obras de prevención de inundaciones. Los vecinos rechazan la solución dada por la Xunta, por considerarla inadecuada y discriminatoria con respecto a la elegida para la margen derecha, y reclaman la construcción de un muro de hormigón revestido en piedra en lugar de la recreación del terreno con zahorra. El portavoz, Celestino Barros, comentó ayer que Cuiña se comprometió a presentar el proyecto del muro el 10 de septiembre, actuación que podría incrementar en unos 100 millones la inversión prevista.