CARMEN G. DE BURGOS CRÓNICA
16 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.las diez de la mañana de ayer los pasillos de uno de los hoteles de lujo de Portonovo se encontraban tan despejados y tranquilos como cabría esperar. Al menos, cabría esperarlo si no fuera porque a esa hora y en ese establecimiento, precisamente, estaba previsto que el ministro de Defensa, Federico Trillo, estuviera pronunciando su conferencia de apertura de la Escuela de Verano de las Nuevas Generaciones del Partido Popular -algunos esperaban poder cenar aún con él-. Dos horas antes de la charla se anunciaba la cancelación de esta ponencia. Trillo tenía que estar una hora después en la Escuela Naval de Marín haciendo entrega de despachos a los nuevos guardamarines. Sin embargo, este hecho tampoco pareció importar demasiado a los más de cien alumnos que, según los organizadores, se encontraban ayer en Sanxenxo para asistir a las jornadas. O eso cabría pensar teniendo en cuenta que media hora después de la hora prevista para la inauguración del curso terminaban de desayunar sin más prisa que la necesaria. Más tarde fue el presidente del PP de Pontevedra, Rafael Louzán, el que se encontró con un imprevisto al que hacer frente. Tampoco importó demasiado. No, si se compara con la posterior cancelación del conselleiro de Política Territorial, Xosé Cuiña. «Fraga lo habrá mandado a otro sitio», comentaban por allí. Hoy, toca ausencia del conselleiro de Industria, Juan Rodríguez Yuste. Lacostes, bermudas y frases educadas de disculpa inundaban el hotel. Nadie parecía decepcionado por la falta de asistencia de parte de los «profesores» de la «escuela». También es posible que a nadie le hubiera dado tiempo a hacerse a la idea de escuchar a alguno de los ponentes, pues el programa no estuvo listo -al menos, oficialmente- hasta el día antes de la llegada de los alumnos. El director general de la Policía, Juan Cotino, sí asistió. Parecía haberse enterado de las calamidades padecidas por los organizadores, y decidió darles una alegría presentándose más de media hora antes de lo previsto. ¿Son los jóvenes violentos? Sólo los chicos populares podrán saber la respuesta a tan comprometida pregunta, pues la «comida-coloquio» era a puerta cerrada, y cualquier pista al respecto era una información que Cotino no estaba dispuesto a dar. «Las Nuevas Generaciones son muy importantes para el partido», fue la única idea que el director general de la Policía quiso expresar. Esperemos que hoy, mañana y pasado no se entreguen despachos. ¿O casi mejor sí?