Los hosteleros de Sanxenxo creen que el sector está en crisis, pero confían en rozar el lleno en julio y agosto Los hosteleros de Sanxenxo coinciden en apuntar que este año ha sido el peor de los últimos cinco en lo que a turismo en el municipio se refiere. Sin embargo, todos confían en rozar durante los meses de julio y agosto un lleno casi absoluto, así como en poder mantener sus locales abiertos hasta que termine la Festa do Marisco que se celebra en O Grove la primera quincena de octubre. Las razones que aducen los empresarios para justificar el escaso número de visitantes a Sanxenxo son variadas, pero el mal tiempo que ha predominado a lo largo del año está en boca de todos los propietarios de establecimientos hoteleros.
16 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El nivel de ocupación hotelera en estos momentos se sitúa, según los establecimientos consultados, alrededor del cincuenta por ciento de la capacidad de los locales. La cifra es, sin embargo, mucho menos elevada que la que se registraba en años anteriores por estas fechas. Entre un treinta y un cincuenta por ciento estiman los empresarios del municipio que ha descendido la cantidad de turistas que han visitado este año Sanxenxo durante el mes de junio en comparación con la del año 2000. Los hosteleros no dudan, sin embargo, de que los meses venideros las previsiones vayan a aumentar notablemente según se acerquen los esperados julio y agosto. Los propietarios de los establecimientos se muestran muy optimistas respecto a alcanzar en estas fechas un porcentaje que ronde entre el 85 y el cien por ciento de la ocupación, variando esta suposición según el local al que se pregunte. Razones Los motivos que encuentran los dueños de los hoteles de Sanxenxo para justificar la baja afluencia de visitantes que ha padecido el municipio a lo largo de este año presenta un punto de coincidencia. El mal tiempo, materializado en intensas lluvias y fuertes vientos, que ha acompañado al concello a lo largo de este año, supone la principal causa del receso en el número de turistas, a juicio de los hosteleros. Algunos de ellos añaden a esta razón la mala situación económica que, aseguran, están atravesando las arcas particulares de los españoles, y arguyen que el resto de los destinos turísticos de la Península se encuentran con un problema similar.