Alumnos del IES A Xunqueira II fabrican en clase hornos solares que enviarán a países subdesarrollados El mecanismo es absolutamente simple y tan antiguo como la vida misma: el sol calienta los alimentos; en este caso, los cuece. Una caja de conglomerado de madera, aislante, aluminio -dicen que el papel «de plata» es el que mejor funciona-, unos espejos y un cristal son los elementos que emplean los alumnos de 4º de la ESO del IES A Xunqueira II para fabricar cocinas solares. Este año han construido 17 que serán enviadas a países subdesarrollados. La efectividad está probada: guisar un pollo lleva unas dos horas y una pizza está lista en quince minutos. Todo ello, sin cables y sin gastar un duro en energía.
13 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El profesor responsable de Tecnología, Julio Sanmamed, es el ideólogo del proyecto de fabricación de cocinas solares. No es un invento suyo, sino que «ya está muy desarrollada esta técnica en otros lugares del mundo. Concretamente, yo encontré, a través de Internet, un manual editado en California, en los Estados Unidos». Las cocinas que fabrican los alumnos siguiendo dicho manual americano -en un proyecto conjunto de las asignaturas de Tecnología y de Medio Ambiente del instituto- funcionan a la perfección. En total se han fabricado 17, y los propios estudiantes han comprobado su correcto funcionamiento elaborando hamburguesas, pollo, pizzas, salchichas... Hoy mismo tienen prevista una degustación. El destino de las cocinas solares serán países subdesarrollados. En principio Sanmamed se las había ofrecido al Frente Polisario para sus campamentos en Sahara, pero representantes de dicho colectivo las rechazaron -vinieron a Pontevedra para verlas-, pues ya cuentan con electrodomésticos a gas en sus campamentos. Así las cosas, el instituto ha contactado con Cáritas, que distribuirá las diecisiete cocinas en países sudamericanos. «Lo único que nos gustaría -señala el profesor- es que nos envíen una fotografía, cuando empiecen a utilizarlas».