Las playas pontevedresas precisan 180 millones para instalar servicios básicos

A. CASTROVERDE PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Un programa provincial aprobado esta semana cubrirá el 40 por ciento de las necesidades Las playas pontevedresas precisan 180 millones para instalar servicios básicos de cara a la temporada de verano. La Diputación acaba de aprobar un paquete de subvenciones de 72 millones que cubrirá aproximadamente la financiación del 40% de las necesidades. Sin embargo, las ayudas llegan a sólo diez días del comienzo de la temporada alta. En muchos casos, las obras no podrán realizarse hasta que la temporada de baños se haya ido y las duchas o las rampas para minusválidos tendrán que esperar.

09 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Paseos de madera, papeleras, vestuarios, accesos, alumbrados, balizamientos, casetas de primeros auxilios, barandillas, puntos de agua potable y un largo etcétera forman parte del catálogo de servicios que precisan las playas pontevedresas, fuente de miles de millones de ingresos cada verano como principal atractivo turístico de la provincia. Pese a su importancia estratégica, los arenales reciben inversiones más bien escasas. Un programa de ayudas que acaba de aprobar la Diputación proporcionará 72 millones para atender estas necesidades, es decir, un 40% del gasto programado por los concellos. Sin embargo, las ayudas llegan a sólo diez días del verano y será difícil que algunas obras e instalaciones puedan estar listas para la temporada de baños. Problemas para obtener el correspondiente permiso de Costas y retrasos municipales hacen que, en ocasiones anteriores, estas subvenciones hayan tardado incluso años en plasmarse en servicios. En cualquier caso, las actuaciones de los ayuntamientos, Xunta y Diputación en las playas pontevedresas y sus contornos no han pasado hasta el momento de la fase light de las mejoras. Mallas de cables aéreos continúan afeando los paisajes, mientras los controles urbanísticos se han revelado en numerosas ocasiones como totalmente ineficaces. Construcciones Además, construcciones feas o ubicadas en lugares manifiestamente inapropiados siguen estropeando el cuadro estético de numerosas playas. De momento, sin embargo no se ha planteado ningún programa de derribos, al estilo de los realizados en las Islas Baleares, donde edificios altos y hoteles mal ubicados están siendo expropiados para ganar espacios de arenales o paseos. Las ordenación de los aparcamientos sigue formando parte igualmente del capítulo de asignaturas pendientes en muchos arenales y siguen sin resolverse -al menos hasta límites razonables- problemas graves de embotellamientos, como los que se producen en O Morrazo y en la zona de Sanxenxo-Poio-O Grove. Uno de los mayores saltos cualitativos de los últimos años -la construcción de paseos marítimos- plantea ahora claros problemas de mantenimiento en muchas localidades en las que no se reponen los desperfectos.