Los concellos turísticos de la ría pierden la batalla contra la marea de plásticos que afean playas y zonas de dunas No figuran en la lista de las 146 especies que se dan en el istmo de A Lanzada, pero los desperdicios de todo tipo y los envases abandonados ocupan buena parte de este paraje «singular» de las rías gallegas. Es posible incluso que una décima parte de los dos kilómetros cuadrados del istmo, que comparten de Sanxenxo y O Grove, esté ya recubierta de derivados del petróleo. No es el único ejemplo. Un vistazo a los arenales indica que los concellos de la ría están perdiendo la batalla contra la marea de plásticos que afean el litoral. A sólo quince días de la temporada alta turística, vuelve a haber un problema serio de imagen.
02 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Desde hace ya algunas semanas decenas de niños juegan interminables partidos sobre la duna de las playas de Lourido, aprovechando unas porterías de futbito instaladas en el lugar. Los deportistas, descalzos casi siempre, se ejercitan en un campo delimitado interiormente por un estercolero que incluye latas y objetos metálicos. A sólo unos metros, el arenal aparece sin embargo limpio y las máquinas limpiaplayas, que el pasado viernes dieron una nueva pasada, se ocupan habitualmente de recoger los desechos que dejan las olas. Es la tónica general: los ayuntamientos atienden la zona más próxima al agua, pero pasan de las dunas próximas, entre otras cosas, porque carecen de personal contratado para intervenir. Los contratos, casi siempre realizados al amparo de las subvenciones del antiguo Inem, se formulan normalmente a partir del 1 de julio. Hasta entonces, el trabajo se reduce a pasar las máquinas por la arena, pero falta personal que peine a pie las dunas y recoja a mano los desperdicios. Parecidas situaciones se registran en playas de Sanxenxo como Baltar-Portonovo -donde la alta vegetación no consigue disimular el mar de plásticos- o Canelas -donde la zona alta, cerrada al fin a los aparcamientos, tampoco está limpia-. De igual modo, la limpieza dunar de Aios o Montalvo deja mucho que desear. Pero el trofeo a la mayor suciedad se lo llevó en los últimos días A Lanzada. En el arenal más emblemático de la ría, junto a Silgar, aparecían desperdicios y basuras en las entradas y, en el istmo, eso sí, junto a pomposos carteles que ensalzan su recuperación.