El lado más humano de El Che

MARÍA CONDE PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Anisia Miranda y Neira Vilas recordaron ayer la infancia y madurez de Ernesto Guevara Rigurosamente puntual, generoso y excepcionalmente culto. Es la definición que Xosé Neira Vilas dio ayer para referirse a El Che. El escritor gallego rememoró ayer en la apertura de la Semana Cuba e Nós las anécdotas de la colaboración que mantuvo con el líder de la Revolución cubana cuando ambos coincidieron en el Ministerio de Industria de Cuba. Por su parte, la autora Anisia Miranda echó la vista atrás hacia la infancia de Ernesto Guevara, muy marcada por la enfermedad del asma que padecía.

09 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Neira Vilas estuvo a las órdenes de El Che cuando éste estaba al frente del Ministerio de Industria en Cuba. El autor rememoró ayer esta etapa, jalonada de múltiples anécdotas sobre su relación con Ernesto Guevara. Uno de los aspectos que destacó fue su rigurosa puntualidad. «Teníamos reuniones bimestrales _comentó Neira_ y siempre se celebraban los sábados a las dos de la tarde. Si alguien llegaba sólo un par de minutos tarde, fuese director general o el cargo que fuese, no le dejaba entrar». El escritor cree que El Che fue uno de los primeros en predecir el derrumbre del mundo socialista. «Hace treinta años _apuntó_ él ya lo vaticinó». Otra de sus cualidades, según Neira, era su generosidad. «En la Revolución, aunque pasase días sin comer, si alguien le daba una naranja, primero preguntaba si los demás también tenían y no se la comía si no era así _añadió_. Y, por ejemplo, siempre entregaba a final de año todos los regalos que le habían hecho como ministro». Definió a Ernesto Guevara como «excepcionalmente culto» y destacó su poesía, señalando que era admirador de Goethe, Machado, Neruda y León Felipe. Por su parte, la autora Anisia Miranda, se encargó de recordar la etapa de infancia y adolescencia de El Che, «muy marcada por la enfermedad del asma que padecía». «A los doce años _indicó_ Guevara ya tenía su propia guerrilla. Sus padres colaboraban con exiliados que venían de la Guerra Civil española y ya en sus juegos de guerra decía lo de `Viva la República''». El cónsul de Cuba en Galicia, Humberto Hernández, disculpó ayer la ausencia de la embajadora cubana en España, Isabel Allende, en el acto de apertura de Cuba e Nós. La diplomática tuvo una reunión de última hora con todos los embajadores latinoamericanos en Zaragoza.