«La ciencia no se puede limitar»

La Voz

PONTEVEDRA

ANA E. MARTÍNEZ LA ENTREVISTA Santiago Grisolía, presidente del Comité Científico de la Unesco Vivimos en una época en la que los descubrimientos en el campo de la genética están a la orden del día pero, si bien suponen importantísimos avances en el ámbito de la medicina, paralelamente, la posibilidad de una utilización poco ética de estos datos hacen que la polémica esté servida. No obstante, Santiago Grisolía, presidente del Comité Científico de la Unesco, afirmó ayer rotundamente que en la ciencia no se pueden poner límites porque «la ciencia no es ni mala ni buena, sino que es lo que hay».

13 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Los avances de la ciencia y las técnicas médicas han revolucionado el campo de la genética humana y la oveja Dolly es ya mundialmente conocida. Pero, el debate está presente y, mientras la gente de a pie se muestra reticente a los posibles beneficios que puedan nacer tras estos descubrimientos, los investigadores los defiende a capa y espada. En este marco, el curso sobre «Bioética y Bioderecho en los umbrales del tercer milenio», en el que se incluye la charla de Santiago Grisolía pretende aclarar un poco estos dilemas. _En estos momentos todos el mundo habla del genoma humano, pero ¿en qué consiste realmente? _Hablamos del genoma como 3.500 millones de trozos bioquímicos organizados en dos cadenas. El origen del modelo se lo debemos al investigador Watson y, gracias a él, se ha avanzado muchísimo en el conocimiento y desarrollo de la genética. _La investigación del genoma como método de lucha contra las enfermedades, ¿cuándo se plantea? _Esto se empieza a debatir hace unos quince años, ya que se propuso el conocimiento del genoma humano en su totalidad para la lucha contra el cáncer. En aquellos momentos, muchos científicos fueron reticientes a trabajar en ello dada su complejidad, pero los avances aparecieron pronto y se fueron desarrollando a un ritmo trepidante. Ahora, la secuencia del genoma se conoce casi en su totalidad, lo que incluye no sólo a los elementos que la componen sino también a su organización. _¿Hacia dónde se dirigen ahora los estudios? _Que conozcamos ya las cadenas del genoma no supone un punto y final sino que, por el contrario, estamos al principio. Ahora el objetivo es conocer los genes, que son trozos de este complejo de los 3.500 millones de pares de bases. Son como un libro de intrucciones de cada persona. Éste es sin duda alguna el proyecto más ambicioso de la biología y los trabajos de investigación supondrán un arduo y duro trabajo. El avance que traerá consigo en el campo de la medicina, que es lo que realmente preocupa a la gente, será enorme, porque todas las enfermedades tienen una base genética.