Las sectas pasan de Pontevedra

Alfredo López Penide
LÓPEZ PENIDE PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

El Centro de Estudios Gnósticos emplea para anunciarse métodos similares a los de muchas de estas organizaciones La incidencia de sectas en la ciudad de Pontevedra y en su comarca es prácticamente nula, un dato que se puede inferir de las inexistentes denuncias presentadas en la Comisaría de la Policía Nacional. No obstante, expertos consultados afirmaron que, si bien son escasos los movimientos sectarios detectados en esta zona del sudoeste gallego, éstos existen y se encuentran enraizados a todos los niveles de la sociedad pontevedresa. Asimismo, destacaron que son el oscurantismo y el secretismo informativo, los principales problemas a la hora de denunciarlos o de hacer públicas sus actividades.

27 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

En opinión de algunos expertos en la lucha contra la influencia de las sectas sobre las personas, en Pontevedra sólo se registraría la presencia de dos grupos que presentan características muy semejantes a las que define a una secta. Responsables del Centro de Estudios Gnósticos (CEG), que aglutina al Movimiento Gnóstico Cristiano y al Movimiento Gnóstico, reconocieron que «somos conscientes de que la gente nos acusa de ser una secta, pero simplemente somos una asociación de amigos que estudia las culturas antiguas y la psicología. ¡Qué digan lo que quieran!», añadieron al respecto. Los especialistas consultados destacaron que muchas de las conferencias, seminarios y cursos sobre ocultismo, parapsicología, verdades universales o sobre el más allá, que se anuncian en folletos y pasquines por las calles de la ciudad del Lérez, esconden un oscuro secreto en su transfondo. En su opinión, pueden llegar a ser la puerta de entrada a un túnel del que es difícil ver la salida. Precisamente, muchas de las diversas actividades del Centro de Estudios Gnósticos se anuncian de este modo. Un hecho que, según uno de los responsables del Centro de Estudios Gnósticos en la ciudad, no tiene ninguna importancia, porque «además de sectas, así se anuncian muchas asociaciones y organizaciones culturales como es la nuestra». Modus operandi La manera de actuar de algunos movimientos sectarios, advirtieron los especialistas consultados, busca captar individuos e introducirlos en una nueva sociedad alienante donde la familia, los amigos y el pasado no tienen cabida. La catalogación, por parte de algunos estudiosos, como inofensivas a los movimientos sectarios que se presentan bajo la premisa de estudiar el cosmos, el más allá o la parapsicología, ha creado una cierta controversia. En el bando contrario se asientan otros expertos en la materia, que afirman que «toda secta, sea cual sea su presentación y fin, incluso algunas que actuan como centros de desintoxicación de drogadictos, acarrea una serie de problemas psíquicos para el individuo en cuestión». Atraer a un adepto en Pontevedra o en cualquier otra ciudad, señalaron estas últimas fuentes, es relativamente fácil. Si se trata de gente con traumas de soledad, ellos se convierten en sus amigos. A los depresivos, se les promete ayuda. En su opinión, el mayor problema lo plantean los más jóvenes. En su caso, afirmaron, el reclamo es el sexo, las drogas y la posibilidad de una vida, teóricamente, sin obligaciones. Además, en este último caso, «los movimientos sectarios juegan con la baza de la rebeldía inherente a la adolescencia. Ellos la provocan _advirtieron_, la moldean y la vuelven contra la familia del muchacho para separarlo de sus seres queridos» Templo Del Pueblo Por otro lado, en la comarca de Pontevedra se han registrado actividades aisladas de sectas ocultistas, como las que realizan rituales satánicos en los cementerios a luz de la luna llena, normalmente. Son pocas, indicaron, «pero son más de las que la gente cree». Asimismo, señalaron que «no se han detectado movimientos sectarios destructivos y apocalípticos en la zona, aunque nunca se sabe». Éstas últimas salieron a la luz pública mundial el 19 de noviembre de 1978, cuando el reverendo Jim Jones, dirigente supremo de la secta Templo Del Pueblo, junto con 928 fanáticos seguidores se suicidaron en masa bebiendo cianuro, en la tristemente célebre noche blanca en Jonestown, en la Guayana. Los que se negaban a ingerirlo recibieron un disparo. Los últimos suicidios sectarios se registraron durante el pasado marzo, en la que se conoce como la mayor masacre de los últimos cincuenta años, cerca de mil adeptos del Movimiento para la Restauración de los Diez Mandamientos Divinos murieron en un templo cristiano de Uganda. La mayoría de las sectas, destacaron, presentan una estructura piramidal cuyo objetivo prioritario es la obtención de poder y dinero. De esta manera se consigue, apuntaron los expertos, que las bases desconozcan, en muchos casos, quienes son los dirigentes. Un adepto, expusieron, normalmente se confía tanto que, en la falsa creencía de que lo material no importa, lo entrega todo al grupo consiguiendo de esta manera enriquecer al líder y a sus acólitos. Cuando comprende donde se ha metido y todo lo que ha entregado, en general, ya es tarde.