El juzgado archivará la causa por un atropello mortal con fuga ocurrido en Xinzo tras fallecer el acusado
XINZO DE LIMIA
La enfermedad del investigado ya había provocado la suspensión del juicio en Ourense hace algunos meses
05 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El juicio por el atropello mortal que tuvo lugar el 11 de agosto del 2021 en Xinzo de Limia no podrá celebrarse. La causa penal, en la que figuraba como investigado un hombre al que se acusaba de haber arrollado a un camionero, dándose después a la fuga, va camino de quedar archivada debido a la muerte del sospechoso, ocurrida recientemente. Su enfermedad, de hecho, había provocado la suspensión del juicio señalado a mediados del pasado mes de julio. Se esperaba que pudiera recuperarse, si bien esto no ha ocurrido. Ahora el asunto quedará sin resolver en lo relativo a la parte penal, aunque la familia del fallecido podrá ejercer las acciones civiles que considere pertinentes.
Al acusado se le atribuía un delito de homicidio por imprudencia grave y otro de abandono del lugar del accidente, reclamando la Fiscalía cinco años y medio de prisión. A mayores, exigía que, junto con su aseguradora, indemnizase a los allegados del fallecido, un hombre de 46 años vecino de la localidad lucense de Triacastela que tenía un hijo de 14 años y convivía con sus padres.
El incidente ocurrió pasadas las diez y media de la noche. El acusado, un vecino de Xinzo que ya había sido condenado por un delito contra la seguridad vial, iba al volante de su turismo «bajo la influencia de una intoxicación etílica que le impedía la conducción en las debidas condiciones de seguridad», tal y como se recogía en el escrito de acusación del asunto. A la altura del kilómetro 199 de la carretera N-525, dentro del casco urbano del municipio antelano y en las inmediaciones de una gasolinera, perdió el control y se salió de la vía, invadiendo el arcén en el que en ese momento se encontraba la víctima. Charlaba con otro chófer que se encontraba en la cabina de su camión y no vio venir al turismo, que se lo llevó por delante. El testigo comprobó estupefacto como el hombre quedaba tendido en el suelo y el conductor se daba a la fuga. Enseguida llamó a emergencias para pedir ayuda, aportando información sobre el vehículo involucrado.
Los agentes de la Guardia Civil localizaron al conductor en su vivienda apenas una hora después. Su tasa era de alcohol 1,67, cinco veces más que la máxima legal. Dijo que no se había dado cuenta de que había arrollado a una persona y afirmó que había bebido cuando ya estaba en su casa.