El voluntariado ayuda a recuperar montes quemados de Valdeorras

La Voz OURENSE

VILAMARTÍN DE VALDEORRAS

Santi M. Amil

Medio centenar de personas trabajaron en Vilamartín acolchando el suelo con paja

22 nov 2025 . Actualizado a las 19:09 h.

Los trabajos de recuperación del monte, para proteger el suelo frente a la erosión y evitar el arrastre de terreno quemado y cenizas causado por las lluvias y escorrentías llegue a las captaciones de agua, continúan en la comarca de Valdeorras, una de las más afectadas por los incendios del verano pasado.

Este sábado, en Abelaído, en la parroquia de San Vicente (Vilamartín de Valdeorras) — concello que perdió el 90% de su superficie forestal a causa del fuego— estuvieron colaborando 45 vecinos y otros voluntarios llegados desde distintas zonas de Galicia, convocados por Abanca y Afundación. Esparcieron paja para crear un acolchado o mulching protector del suelo en zonas de fuerte pendiente.

En la zona estuvo el delegado territorial de la Xunta, Manuel Pardo, quien reiteró que para la administración autonómica es una prioridad la restauración urgente y lo más rápido posible.

Pardo explicó que esta acción de voluntariado en San Vicente tiene el objetivo de evitar la pérdida de suelo y que este llegue contaminado al río Leira, que es uno de los puntos de donde el Concello de Vilamartín de Valdeorras capta el agua para el abastecimiento de pueblos como Valdegodos o de la parroquia de Arcos. El alcalde Enrique Álvarez le acompañó en la visita. «Sabemos que as consecuencias foron graves, tanto no económico como no emocional e o noso compromiso é estar á beira daqueles que sosteñen o tecido produtivo dos nosos pobos», alentó el representante del gobierno autonómico. Pardo defendió que tanto la agricultura como la ganadería son actividades fundamentales para mantener vivos los pueblos, generando empleo, y que contribuyen a cuidar el territorio.

El delegado alabó la actividad que realizan los voluntarios, respaldados por la Xunta y el Concello. Son ya medio millar las personas que han contribuido desinteresadamente a realizar este tipo de tareas en varias de las zonas afectadas por los incendios de este año, en una acción de voluntariado activada por la Xunta desde el mes de octubre. Esta colaboración permitió responder a dos de las intervenciones más urgentes y necesarias: los problemas hidrológicos, derivados de la erosión y de la contaminación de los suelos, y la alimentación de la fauna silvestre, que se quedó sin las plantas y frutos de los que se nutría. Se han realizado 22 acciones de este tipo. La convocada ayer por Abanca y Afundación era la quinta dentro de su plan de acción contra los incendios, tras otras anteriores realizadas en Las Médulas, en el concello de Manzaneda o en el parque del Invernadeiro, en Vilariño de Conso y A Pobra de Trives, en las que se movilizaron 250 personas.

Por otro lado, el delegado de la Xunta recordó que la administración autonómica firmó convenios con los municipios afectados, por un montante total de 1,6 millones de euros, para reparar los bienes municipales dañados y cubrir los gastos en que incurrieron los Ayuntamientos a causa de los incendios.

En Rubiá, otro de los territorios valdeorreses que visitó este sábado junto con su alcalde, Elías Rodríguez, el delegado comprobó cómo se depositó paja, fibras de madera y otros materiales para construir fajas protectoras en zonas con pendiente con la finalidad de evitar los arrastres. La Xunta detalló el importe que destinó por los convenios a los Ayuntamientos beneficiarios de la comarca de Valdeorras: O Barco (120.500 euros), O Bolo (231.166 euros), Carballeda (47.066 euros), Larouco (232.565 euros), Petín (13.637 euros), A Rúa (263.714 euros), Rubiá (192.110 euros), A Veiga (212.110 euros) y Vilamartín (287.845 euros). Estos fondos son para reposición de infraestructuras, bienes y servicios y otros gastos derivados de los incendios, desde los de personal hasta los combustible o reparación de maquinaria y los de traslado y alojamiento de la población que tuvo que ser evacuada.