La viajera se subió muy alterada en la parada de Ribadavia, agarró de la corbata al conductor y lo tiró por las escaleras del autobús
25 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Un conductor de un bus de línea que se dirigía a Vigo hizo una parada en Ribadavia, se subió una pasajera muy alterada diciendo que se quería ir a su país y, tras denegarle el embarque, ella lo agarró de la corbata y lo tiró por las escaleras. Fue el 29 de enero del 2024. La Justicia ha confirmado la condena de la pasajera, que tendrá que pagarle 11.200 euros al chófer por las lesiones.
Al parecer, para denegar el embarque acudieron unos agentes. La idea fue abrir la puerta posterior del vehículo para que pudiesen salir los pasajeros del autobús. Por tal motivo, el conductor abrió la puerta frontal para acceder a la cabina. En ese momento, la denunciada intentó entrar en el bus gritando que «se quería ir a su país». Fue retenida por los agentes y, en el forcejeo para evitar que la mujer subiese al vehículo, ella agarró al conductor por la corbata, tiró de ella y le hizo perder el equilibrio y caerse por la escalera del bus, tropezando con el pavimento y cayendo de espaldas en la vía pública.
El conductor sufrió como lesiones unos traumatismos contusos y ansiedad reactiva, que requirió para su curación 224 días, de los cuales fueron todos de perjuicio moderado, sin que resten secuelas, según el parte médico e informe forense.
La mujer fue condenada por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción numero 1 de Ribadavia como autora de un delito leve de lesiones a una multa de 240 euros y 11.200 euros de indemnización al chófer por sus lesiones.
La mujer apeló a la sección segunda de la Audiencia de Ourense para reclamar su absolución. Alegó que la jueza de Ribadavia había cometido un «craso error» y ponía en duda la declaración del conductor, además de quejarse de la cuantía de la indemnización. Sin embargo, la Audiencia, en una sentencia del 16 de junio del 2025, le recuerda que el testimonio del chófer fue avalado por otros testigos, incluido el agente que fue a echarla del bus y vio «el comportamiento de la denunciada», corroborado por el parte de lesiones. «El hecho de agarrar la corbata del denunciante, lo que provoco su caída», dice la sala.