La confianza en el efecto sorpresa

RIBADAVIA

DIETARIO | O |

27 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

ES ESTA una provincia tranquila. O eso dicen las estadísticas relativas a la delincuencia. Pero la estadística tiene tantas lecturas como analistas y, en este caso, a los vecinos y comerciantes de Ribadavia no les cuadran los números. Ourense, dicen las cifras oficiales, es una provincia segura. Pero la seguridad parece desvanecerse estos últimos meses en Ribadavia. Los vecinos, y especialmente los empresarios, se han puesto en pie de guerra. Hurtos en establecimientos, coches y domicilios están a la orden del día y las soluciones no llegan. A nivel personal no da excesiva seguridad que una de las primeras medidas que deciden adoptarse para frenar esta oleada de delitos sea el efecto sorpresa. Es decir, que en Ribadavia los policías vayan a salir a la calle cuando menos se lo esperen los cacos. Pero ya se sabe que el azar es caprichoso. Suena a chiste para solucionar una cuestión seria. En cualquier caso es, cuando menos, una medida excepcional para una provincia particular. Porque, para bien o para mal, Ourense es original. No se trata de aumentar plantilla, ni de reforzar servicios, ni de organizar turnos. Se trata simplemente de confiar en el efecto sorpresa.