06 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.
Quienes circulan desde ayer por el puente de Arnoia no dejan de extrañarse sobre la suerte que tuvo un joven del mismo municipio, hijo del alcalde, Rogelio Martínez, al sufrir un aparatoso accidente sin que apenas sufriese un rasguño. El vehículo que conducía el joven se salió de la carretera por el margen derecho en dirección a Ribadavia, desplomándose el vehículo hasta casi llegar al río Miño. La valla protectora, que se desplazó varios metros, confirma la aparatosidad del siniestro.