La aventura del emprendimiento femenino en Ourense: «O proxecto crece contigo»

Maite Rodríguez Vázquez
maite rodríguez OURENSE / LA VOZ

O CARBALLIÑO

Emprendedoras que participaron en el encuentro celebrado en la Fábrica de Papel de O Carballiño.
Emprendedoras que participaron en el encuentro celebrado en la Fábrica de Papel de O Carballiño. MIGUEL VILLAR

Jóvenes empresarias compartieron experiencias en O Carballiño

05 nov 2025 . Actualizado a las 22:43 h.

Emprender no es fácil, pero sí enriquecedor. Treinta mujeres de otros tantos concellos de Ourense compartieron sus experiencias sobre la puesta en marcha de iniciativas empresariales en un encuentro celebrado en la antigua Fábrica de Papel de O Carballiño. En la cita, auspiciada por la Diputación de Ourense y la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE Ourense) participaron emprendedoras femeninas que han lanzado proyectos en distintos ámbitos y que han sido beneficiarias el programa EmprendOU, destinado a mujeres de menos de 35 años. De 102 solicitudes han sido aprobadas 74 en su segunda convocatoria, puntualizó José Juan Cerdeira, director del área de Benestar del ente provincial.

Paula Díaz habló del «desafío personal e económico» de comprar una farmacia en Ourense después de siete años trabajando por cuenta ajena. A veces echa para atrás ser joven, dijo. Sin embargo, animó a emprender, porque «o proxecto crece contigo» y por la satisfacción de crear un vínculo con clientes. Lorena Crespo y Sindy Caneiro salieron a la palestra para compartir sus experiencias en el campo de la educación. «Emprender é unha dor de cabeza, unha aventura, pero cando traballas para ti e fas o que che gusta é unha marabilla», proclamó Caneiro, que gestiona como autónoma una Casa Niño en Xunqueira de Espadanedo. Para su compañera, «emprender é realización».

La burocracia, la falta de formación para empezar o la necesidad de contar con una red de apoyo, familiar y de amistades, que dé soporte moral y, a veces, también económico, fueron cuestiones que se apuntaron en la fábrica. Mónica Jaramillo, que llegó desde Colombia, contó como, tras formarse y dar clases en su país, se instaló en Galicia y abrió un estudio de yoga en Toén. Apuntó que cree que «a rendibilidade económica aparece co tempo». Sandra Nóvoa señaló que fundó hace un año un estudio de arte para seguir «un pálpito, unha paixón que che fai feliz». Le cuesta poner precio a sus creaciones porque «ás veces esquécesenos que é un traballo». Coincidieron en que la red familiar y las subvenciones permiten «sacar a cabeza».

Muchas no tenían experiencia empresarial previa. Otras se criaron con el «gen del autónomo». Sara Pallares, que se dedica a la estética en Celanova, es uno de esos casos; rodeada de amigos y padre autónomos, se lanzó a defender un negocio que se desempeña bien en solitario.

El síndrome del impostor aparece. Desde el mundo de la gestoría Cristina Eiras, de Verín, apuntó: «Conseguir clientes no es tan difícil como creer que vales para esto». Ella y Lorena Peleteiro comentaron que tienen que estar continuamente leyendo normativa. Meter horas, esfuerzo y trabajo es algo que comparten todas las autónomas. María Bernárdez, que tiene una consulta como nutricionista en O Carballiño, expresó que lo peor es «la burocracia, los papeles y cosas que te piden y no se entienden». Entiende que eso frustra, pero le mueve su vocación.

Noelia Rodríguez, presidenta de AJE Ourense, resumió que «emprender es duro y solo, más. Esta jornada trata de hacer grupo y sinergia y deberían hacerse más para conocerse y entablar conversación».