CON GOTAS
15 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.EN CARRIL están acostumbrados a que les tomen el pelo. Les afanaron Cortegada, se llevaron la fuente de la plaza de A Liberdade -que no está en el fondo del mar, precisamente- y otro par de ellas más, les mangaron un reloj y ahora llega el turno del lavadero de A Xalda, que va a ser trasladado. Poco importa que el acuerdo fuese adoptado hace un año, si lo que los vecinos perciben es que nadie les ha comunicado tal medida o que todo esto beneficiará únicamente a una empresa constructora. Si la pieza ha de cambiar de lugar, el paso tendrá que ser explicado con pelos y señales. Por supuesto, su reubicación escrupulosamente controlada desde la institución municipal. Ya puestos, sería de exigir una mejor calidad para la cobertura de hormigón que afeaba la piedra original. Y que se oiga lo que esta gente, cansada de perder, tiene que decir.