Hiperactividad en precampaña

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón CRÓNICA CIUDADANA

CELANOVA

Si la pereza que dan unas posibles terceras elecciones es generalizada en toda España, aún más lo es entre los gallegos. Nosotros tenemos prevista para octubre una nueva cita con las urnas, en este caso para decidir si Alberto Núñez Feijoo afronta o no un tercer mandato al frente de la Xunta. El actual presidente y su equipo tienen claro el objetivo y, aprovechando la desorientación de la competencia, se han puesto manos a la obra con la precampaña. La presencia de altos cargos del gobierno autonómico es casi diaria en Ourense. Ayer, por poner un ejemplo, estuvo el conselleiro de Economía, Francisco Conde, como «estrella invitada» en la asamblea de la CEO. Últimamente no sale de aquí. De hecho, anteayer también estuvo en la provincia, concretamente en una granja de Celanova para conocer un proyecto de tratamiento de residuos orgánicos. En esa visita estuvo, además, acompañado de la conselleira de Medio Rural, Ángeles Vázquez.

En todo caso, el principal hito de este desembarco gubernamental en Ourense lo marcó el propio Feijoo el lunes con su presencia en la reunión del Consello Termal de la provincia. El presidente de la Xunta acaparó titulares con un anuncio especialmente esperado. El máximo responsable del gobierno autonómico dijo que, si el Ayuntamiento le pone sobre la mesa un proyecto concreto para poner en marcha un balneario en la ciudad, él lo apoyará. Y no solo con palabras; también con una partida en los próximos presupuestos. Para ello, claro está, tiene antes que ganar las elecciones de octubre.

En unas circunstancias tan especiales, era de esperar que a la oposición el anuncio le oliese a chamusquina. El portavoz del PSOE en el Concello, José Ángel Vázquez Barquero, convocó ayer a la prensa para denunciar el «carácter electoralista» de la promesa presidencial. El socialista aseguró que, hasta ahora, cuando también gobierna el PP en la ciudad, la Xunta siempre había boicoteado el desarrollo del termalismo y, especialmente, la puesta en marcha del balneario urbano que debe servir de impulso para el sector en toda la provincia. «Sempre se opuxo», sentenció Barquero, que fue miembro del gobierno municipal socialista que durante ocho años tampoco logró la creación de un establecimiento de ese tipo, sea o no por la falta de apoyo del gobierno autonómico.

El deterioro de la vieja cárcel, la integración del AVE y la nueva estación intermodal, la implantación del transporte metropolitano, el balneario que nunca llega... La precampaña es nueva, pero las temáticas se repiten una y otra vez. Veremos si en esta ocasión las promesas se convierten en realidades.