Desde 2016, Héctor Yáñez trabaja como inspector de campo de la Indicación Geográfica Protegida Ternera Gallega, recorriendo explotaciones ganaderas de toda la provincia de Ourense identificando que cada ternero cumpla con los máximos estándares de calidad.
Criado en una casa con ganado, siempre tuvo claro que su futuro estaría ligado al sector. Hoy, su labor comienza cuando una explotación solicita identificar un animal para ser Ternera Gallega. El control abarca todo el proceso: desde el nacimiento del ternero, su crianza, alimentación —basada en leche materna, forrajes y concentrados vegetales—, cuidados sanitarios y control de bienestar animal, hasta el sacrificio y la presentación de la carne en el punto de venta, siempre conforme a la legislación vigente.
La carne amparada por la IGP procede exclusivamente de terneros nacidos, criados y sacrificados en Galicia, lo que garantiza origen y trazabilidad. En los últimos años, se ha incorporado una nueva la de vaca y buey gallego.
Para Héctor, cada inspección es una forma de asegurar que el consumidor reciba un producto con la máxima garantía y excelencia.
