Hace 30 años, un brote de paperas obligó a vacunar de forma preventiva a varios escolares

Cándida Andaluz Corujo
C. ANDALUZ OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Imagen de archivo de vacunación contra las paperas
Imagen de archivo de vacunación contra las paperas PILI PROL

En 1996, Sanidade extendió la campaña a la ciudad y otros concellos de la provincia

25 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

 El 19 de enero de 1996, hace 30 años, La Voz de Galicia se hacía eco de una vacunación masiva en un colegio de la ciudad de Ourense, después de que una treintena de escolares, sobre todo niñas, hubiera sufrido paperas. Aunque el virus se había detectado antes de la Navidad, al reiniciarse las clases se localizaron contagios en varios centros más, registrándose 50 en total. Ante esta situación, las autoridades sanitarias decidieron poner en marcha una campaña de inmunización y revacunación preventiva con la triple vírica, que se administró en las instalaciones a niños de más de 6 años.

«La vacuna es gratuita y su inoculación está a cargo de cinco equipos de médicos y enfermeras del servicio de Atención Primaria y personal de refuerzo contratado eventualmente. La trivírica (que inmuniza contra las paperas, el sarampión y la rubeola), la reparte Saúde Pública entre los centros de salud de la capital orensana, que la distribuyen a los colegios», explicaba La Voz. A juicio de la administración, la propagación de la enfermedad en aquel 1996 era «máis que improbable», dado que el calendario de vacunaciones se había reforzado con la inclusión de una dosis de recuerdo de la triple vírica a los menores de entre 6 y 11 años. Aunque la primera toma se facilitaba a los 15 meses, la aparición de estos brotes indicó que no siempre se administraba, según consideró entonces el responsable del servicio de Inmunología de la Dirección de Saúde Pública, encargado de la campaña.

El virus de las parotiditis produce una inflamación de las glándulas parótidas y aparece asociado a síntomas de fiebre y dolor local. La población sometida a un mayor riesgo es la de los niños que se encuentran en edades comprendidas entre 5 y 12 años, aunque las complicaciones más graves las sufren los adolescentes.

Dos meses más tarde, en marzo de 1996, La Voz informaba de que los alumnos del instituto de bachillerato de Ribadavia habían sido masivamente vacunados contra las paperas, tras haber sido detectados tres casos de esta dolencia entre la población escolar. El virus había alcanzado ya a estudiantes de Viveiro, A Mariña lucense, Monforte, Maside y la ciudad de Ourense.

«La diagnosticación de un primer caso de paperas entre el alumnado del instituto de bachillerato ribadaviense despertó la alarma en el centro, habida cuenta de los antecedentes habidos. En las últimas horas, los escolares afectados por esta enfermedad han sido tres, según confirmó la dirección del instituto, en cuyas instalaciones se ha llevado a cabo la campaña de vacunación masiva para evitar la propagación de un virus que no presenta riesgos y que es muy sensible a su inmunización mediante la denominada vacuna trivírica», informaba el diario.

Los responsables del centro remitieron una carta a los progenitores para buscar su autorización antes de iniciar las inoculaciones. La práctica totalidad del alumnado se sometió al control de los especialistas sanitarios desplazados hasta la villa, con la excepción de aquellos que habían sido protegidos recientemente.

Página de La Voz de Galicia del 19 de enero de 1996
Página de La Voz de Galicia del 19 de enero de 1996

[Consulta la información en la Hemeroteca de La Voz]

Tras el verano, a la vuelta del curso académico, se detectaron nuevos positivos. En octubre de 1996, La Voz publicó que desde el 11 de septiembre se habían declarado 14 casos de parotiditis. En la relación figuraba un niño de 11 años; cinco jóvenes de entre 18 y 21; siete personas de entre 26 y 39; y un anciano de 88. Los especialistas señalaron que aunque esta afección parecía una patología «típica de la edad escolar (entre los 5 y 14 años)», con la inmunización sistemática más de la mitad de los casos se daban en adolescentes y adultos jóvenes.

Hasta que en 1981 se generalizó la vacuna triple vírica (contra la parotiditis, sarampión y rubeola), todos los niños padecían antes o después el ataque de un patógeno que provocaba la inflamación de las glándulas salivares. Con la implantación de este fármaco, los más pequeños dejaron de sufrirla, pero hasta mediados de los 90 no se implantó la segunda dosis. Así, el enfermo típico de paperas era un individuo que fue vacunado de pequeño y no sufrió la dolencia, pero que después, o bien no recibió el refuerzo, o bien lo recibió pero no quedó inmunizado.

La incidencia de la enfermedad en Galicia en aquel 1996, al igual que en el resto de España, había descendido de forma drástica desde la inclusión del tratamiento en el calendario sanitario anual. Aunque cada vez hay menos casos de paperas, el virus suele reaparecer cada cinco o seis años. Hubo brotes en 1996, en el 2002, en el 2007, en el 2013 y en el 2019, aunque menores en importancia y en cantidad de afectados.